Como pez en el agua. Con su paso por la Antártida, el rompehielos Irízar realizó las últimas pruebas de verificación de sistemas y equipos en el mar. En el verano reinicia la campaña.

 

El rompehielos "Almirante Irízar" arribó ayer al Complejo Industrial y Naval Argentino (Cinar) en el Puerto de Buenos Aires luego de 37 días de navegación, luego de realizar una prueba de mar que incluyó días de navegación en la Antártida tras permanecer 10 años inactivo por el incendio que sufrió en 2007 cuando volvía del continente blanco.

Tras finalizar con éxito la tercera y última prueba de agua y hielo que realizó en la Antártida, y fue recibido por autoridades del Ministerio de Defensa y la Armada, que confirmaron su regreso al hielo ya que se confirmó su participación en la Campaña Antártica de Verano.

La embarcación tuvo una alta performance al ser exigidos todos sus sistemas y equipos al máximo rendimiento, y pudo comprobarse su amplia operatividad entre los hielos, ya que a mediados de octubre pasado pudo navegar sin complicaciones en las zonas antárticas, se informó oficialmente.

Al culminar este proceso de verificación, el buque quedó formalmente disponible para reintegrarse a las campañas antárticas de verano como lo hacía todos los años, antes del incendio.

El rompehielos se encuentra al mando del capitán de fragata Maximiliano Mangiaterra y cuenta con una dotación de 111 personas, entre hombres y mujeres.

El viaje inicial comenzó el 26 de septiembre pasado cuando zarpó desde la ciudad de Buenos Aires para iniciar su tercera prueba de mar en lo que va del año, y en esta oportunidad se lo pondrá en el máximo rendimiento de sus sistemas de navegación.

Esta es la tercera navegación que lleva a cabo el buque, ya que la primera la hizo en abril de este año y la segunda en julio pasado. Su última misión fue cuando al regresar de la Campaña Antártica de Verano 2006/2007 sufrió el 10 de abril de 2007 un incendio a unas 40 millas al este de la ciudad chubutense de Puerto Madryn.

Fue reparado en los astilleros Tandanor, donde se llevó a cabo su reconstrucción y modernización, que incluyó el cambio de la totalidad de la planta propulsora y generadora. Además, se aumentó la cantidad de personal embarcado, de 245 a 313 plazas, hubo un incremento en el área dedicada a laboratorios de investigación, y se realizaron cambios en todo el sistema eléctrico de media tensión de corriente continua a corriente alterna.

El rompehielos desarrollará diversas actividades científicas, ya que tras su modernización cuenta con 13 gabinetes científicos en los que se pueden realizar tareas de glaceología, meteorología, química, microbiología, biología marina y oceanografía, lo que implica integrar a la tripulación unas 50 plazas extras destinadas a profesionales afines a la investigación. También, se amplió la capacidad de transporte de combustible antártico de 350 a 650 m3, y en cumplimiento con las normativas del Tratado Antártico se adecuaron los sistemas de agua potable, agua caliente, tratamiento de aguas servidas y basura de acuerdo a las pautas de protección ambiental.

El 10 de abril de 2007, la embarcación padeció un incendio que afectó su operatividad, por lo cual las 296 personas que viajaban cuando volvían del continente antártico debieron abandonar el buque en balsas salvavidas. Tras la evacuación de los pasajeros, al mando del buque se quedó a bordo su comandante, el entonces capitán de fragata Guillermo Tarapow, y un grupo de efectivos de la Armada, permanecieron en el rompehielos hasta que fue remolcado a la base naval de Puerto Belgrano, en las afueras de la ciudad de Bahía Blanca el 20 de abril de 2007.

El Gobierno analizó las alternativas de comprar un nuevo rompehielos, construir uno o reconstruir el "Irízar", eligiendo esta última opción. El rediseño fue planeado para que el rompehielos pase de ser un buque logístico a uno multipropósito en el que tengan preponderancia las tareas científicas, se optimice su capacidad de asistencia en las campañas antárticas y tenga todas las herramientas necesarias para tareas de búsqueda y rescate en el Atlántico Sur.

El buque fue construido en la ciudad de Helsinki, Finlandia, y desde 1978 está al servicio de la Armada argentina.

Puede llegar a transportar dos helicópteros, navegar en un campo de hielo de un metro de espesor en forma continua y por embestida llega a romper packs de 5,60 metros de espesor. Además, es la única embarcación argentina que puede llegar hasta la base antártica "Belgrano 2", que es la más austral que tiene el país en el continente blanco.

 

 

El astillero estatatal que curó a Irízar

El contrato con el astillero estatal Tandanor para la recuperación del buque se firmó en 2009, un año después de aprobó el proyecto de ingeniería y ya demandó 1.200.000 horas/hombre a los 200 trabajadores asignados.

Los trabajos de reparación permitieron ampliar de unos 70 metros cuadrados a más de 400 la superficie destinada a laboratorios, de 76 a 83 la cantidad de camarotes y de 350 metros cúbicos a 650 la capacidad de trasladar combustible antártico.

Para el Irízar, los trabajadores de Tandanor fabricaron 30.000 metros de tuberías, armaron el puente de navegación y desguazaron 870 toneladas de acero quemado, que reemplazaron por un interior totalmente construido por la empresa de mayoría estatal.

Del buque que fue consumido por un incendio en 2007 sólo "quedó el casco y el sector de habitabilidad, que se hizo a cero, con toda la carpintería metálica con instalaciones realizada totalmente con material ignífugo y que no produce humo.

El buque tiene tres cámaras frigoríficas de carga y 9 de Víveres; también gran espacio en tres bodegas para carga seca y gasoil antártico, que abastece las bases argentinas en la Antártida. También tiene flamantes motogeneradores de 4.500 kilowatt cada uno y cuatro pequeños barcos de salvamento -dos de 80 puestos y otros dos de 85-, con autonomía de alimento y agua para dos días, además de balsas.

El astillero fue fundado en 1879 como Talleres Navales de la Marina, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. En 1922 pasó a llamarse Arsenal Naval Buenos Aires y en 1971 adquirió su nombre actual cuando fue constituido como sociedad anónima con mayoría de capital estatal, hasta que, en 1991, fue privatizado por el gobierno de Carlos Menem y en 1999 declaró una quiebra, que se presume fraudulenta, y actualmente está siendo juzgada. Entonces, sobrevino un período en que los trabajadores se organizaron en cooperativa y afrontaron la gestión del astillero, que siguió reparando barcos de clientes diversos. Por decreto, en marzo de 2007 el gobierno de Néstor Kirchner reestatizó Tandanor. En mayo de 2010, Tandanor y el Astillero Almirante Storni (exDomecq) pasaron a constituir el Complejo Industrial Naval Argentino, y el Estado reconoce a los trabajadores una participación accionaria del 10 por ciento como programa de propiedad participada.