Buenos Aires, 4 de febrero.- En una reunión vaciada por la oposición, el Frente para la Victoria firmó el dictamen sobre el proyecto para reformar la Ley de Inteligencia, que contuvo algunas modificaciones y el próximo miércoles obtendría media sanción.
Tras el cuarto intermedio dispuesto desde el mediodía, el oficialismo informó que el texto del Poder Ejecutivo sufrió “cambios importantes” a instancias del CELS de Horacio Verbitsky y del diputado provincial Marcelo Sain, que horas antes expusieron en la comisión.
El jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, volvió a lamentar que la discusión “no se haya dado en un marco más plural” debido al faltazo de la oposición, que se reunió en el Salón Illia para consensuar una estrategia propia.
Además, Pichetto recordó que el debate continuará este jueves en la comisión bicameral que controla los servicios de inteligencia, donde podrían surgir nuevas propuestas para contemplar en el recinto en relación a los gastos reservados de estos organismos.
El rionegrino destacó que, con la redacción alcanzada, se logró “clarificar” el rol de los servicios de Inteligencia manteniendo además “el espíritu” de la Ley de Seguridad Interior.
Sin embargo, ratificó que el sistema de escuchas telefónicas pasará a manos de la Procuración General, tal como era la intención original.
“Hay que mirar más allá de quienes ocupan los cargos”, argumentó Pichetto ante la prensa, en alusión a las críticas del arco opositor hacia la jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó.
