La desaparición de Candela Rodríguez, la niña de 11 años desaparecida el 22 de agosto último, que conmocionó al país y tuvo en vilo a las fuerzas de seguridad en Buenos Aires, tuvo ayer el peor de los finales. El cuerpo sin vida de Candela apareció en un descampado dentro de una bolsa de residuos en el Acceso Oeste, en la localidad bonaerense de Villa Tesei en el partido de Hurlingham, a 35 cuadras de su casa en una zona de pastizales y basura.
La niña fue asesinada y su rostro fue destrozado, según el informe de los peritos que, a priori no observaron huellas de balas en el cadáver. Según los primeros informes de los médicos forenses se encontraron signos de asfixia y traumatismos en el rostro. La investigación judicial también apunta a dilucidar si se trató de un caso de violación seguida de muerte.
La madre de Candela, Carola Labrador, había recibido un llamado extorsivo de un hombre con la amenaza de matar a la niña si no le devolvían su dinero.
El trágico final comenzaba a tomar forma alrededor de las 16 cuando dos cartoneras vieron la mano de la nena colgando de la bolsa y dieron aviso a la Policía, que por entonces realizaban rastrillajes en la zona con más de 1.000 agentes. De inmediato también se trasladaron al lugar, en helicóptero, la cúpula de la Policía bonaerense, el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, el gobernador Daniel Scioli y la madre de la niña, a quien esperaban para que reconociera el cuerpo. Por este gran despliegue todo hacía suponer que se trataba de Candela. El país estaba pendiente frente a las pantallas de televisión y muchos lloraron al confirmarse el final tan temido.
El cuerpo fue reconocido por la madre de la niña. "Dios mío, mataron a mi hija", exclamó Labrador cuando reconoció el cuerpo de la niña junto a Scioli y Casal.
La niña desapareció el lunes 22 de agosto cuando se encontraba en la esquina de su casa en Hurlingham para encontrarse con unas amigas con quienes asistía a un grupo de scout, en la parroquia San Pablo Apóstol, de Villa Tesei. Ayer, su cuerpo fue encontrado desnudo, con el rostro desfigurado. La muerte, según los primeros informes de los médicos de la policía bonaerense, se habría producido unas 36 horas antes del hallazgo.
El cadáver, que fue trasladado a la morgue de la ciudad de La Plata para la autopsia, habría sido arrojado en el lugar a las 13, informaron fuentes policiales, y manifestaron que se trata de una zona "muy visible".
Fuentes oficiales revelaron que "hace 48 horas la madre recibió un llamado en el que le dijeron que si no devolvía el dinero, mataban a su hija".
Los medios de comunicación recibieron de fuentes oficiales de la provincia de Buenos Aires la grabación de una llamada que se realizó a la casa de Carola Labrador hace unas 48 horas. Allí se escuchaba una voz masculina que le decía a una mujer: "Ahora sí que no la vas a encontrar nunca a tu hija. Jamás la van a encontrar". La mujer preguntó "¿no?" e inmediatamente la voz masculina afirmó: "No, te lo aseguro yo. Hasta que esa no devuelva la guita no la va a ver nunca más. Que le pregunte al marido dónde dejó la guita".
La organización Missing Children informó que el caso de Candela elevó a 210 la cifra de niños desaparecidos en Argentina.

