Buenos Aires.- Se demoró más de lo previsto la llegada del iPhone a los comercios argentinos. Se pensaba que a fines de marzo ya estaría disponible, cinco meses después del cambio del gobierno que dispuso un fuerte cepo a las importaciones, pero no se dio. Por ello, las compañías están fijando un nuevo horizonte: agosto.

El asunto es que no se trata de ‘soplar y hacer botellas’. Movistar, Claro y Garbarino le pidieron al Instituto Nacional de Tecnología Industrial que apruebe la homologación del producto y todavía no lo consiguen. Según informó el diario porteño La Nación, otra empresas como Frávega y Personal anunciaron que van a importar los iPhones, pero no han solicitado todavía las autorizaciones necesarias para hacerlo.

Todo indica que aunque se comiencen a vender en la Argentina, seguirá siendo conveniente comprarlos en el exterior. El modelo 6, el tope de gama de la marca anterior a la más reciente versión S, habría que desembolsar entre 27.000 y 30.000 pesos considerando los costos de importación y el total de carga impositiva. A diferencia de los equipos que se ensamblan en Tierra del Fuego, Apple venderá un producto completamente importado al que se le cargará una alícuota de impuesto del 35%, lo que lo deja fuera de mercado.

Ir a comprar el iPhone 6 a Miami y regresar costaría 21,773 pesos y sería un 20% más barato que comprarlo en la Argentina. El precio del iPhone 6 más que duplicaría al del Samsung S6, que es la competencia directa.

La cuenta que sacan en las telefónicas y los retailers es que el que puede pagar el equipo a ese precio en realidad ya lo compró en el exterior. Un ticket a Miami en el Hot Sale costaba 9.990 pesos, el teléfono liberado y con 64 GB de memoria cuesta 650 dólares en un Apple Store y el impuesto por exceder la franquicia de 300 dólares en la aduana sumaría 175 dólares más. A un tipo de cambio de 14,30 pesos, ir a comprar el iPhone 6 a Miami y regresar costaría 21,773 pesos y sería un 20% más barato que comprarlo en la Argentina.