El fiscal federal Gerardo Pollicita apeló ayer por ‘prematuro‘ y por causar un ‘agravio irreparable‘ el fallo del juez Daniel Rafecas que desestimó la denuncia del fallecido Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por el supuesto encubrimiento de los ciudadanos iraníes acusados de perpetrar el atentado contra la AMIA en 1994. El juez Rafecas concedió la apelación por parte del fiscal federal por lo que hoy, a primera hora de la jornada judicial, deberá realizarse el sorteo para determinar cuál de las dos salas de la Cámara Federal de Apelaciones porteña se hará cargo.

En tanto, el Gobierno retomó su estrategia de atacar la figura de Nisman con una solicitada en la que sostiene que el fallecido fiscal Nisman buscaba ‘generar un efecto político desestabilizador‘ con la denuncia por encubrimiento a terroristas que, cuatro días antes de morir, presentó contra la Presidenta.

‘Ante el interrogante de por qué la resolución debe ser revocada, la respuesta está en que una hipótesis criminal de inusitada gravedad y trascendencia institucional, como la presentada por el Dr. Nisman, demanda la realización de todos los esfuerzos posibles para intentar alcanzar la verdad real de lo sucedido‘, argumentó Pollicita sobre la denuncia presentada por Nisman.

El fiscal había denunciado que la Presidenta, el canciller Héctor Timerman y un conjunto de dirigentes y supuestos espías habían impulsado la firma del memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán en el marco de la causa AMIA, con el objetivo oculto de que cayeran las órdenes de captura internacionales que aún pesan sobre los ciudadanos iraníes y que activara un esquema de comercio bilateral de ‘petróleo por granos’.

Al desestimar la denuncia de Nisman, sostenida en escuchas telefónicas realizadas a un ciudadano argentino de origen chiita, Rafecas puso énfasis en que ninguno de los hechos denunciados se cumplió: las notificaciones rojas de Interpol que pesaban sobre los ciudadano iraníes no cayeron y el intercambio comercial no se modificó.

según argumentó Pollicita, ‘una hipótesis criminal de inusitada gravedad y trascendencia institucional, como la presentada por el Dr. Nisman, demanda la realización de todos los esfuerzos posibles para intentar alcanzar la verdad real de lo sucedido, sea que ella se identifique con la versión incriminatoria de la denuncia o bien con aquella diametralmente opuesta sostenida en la desestimación‘.

Pollicita sostuvo estar ‘convencido de que en beneficio de los que aparecen mencionados en la denuncia del 14 de enero de 2015 y de los que bregan por justicia hace dos décadas, corresponde investigar la existencia de los hechos y sus antecedentes con el fin mencionado‘‘.

La apelación del fiscal se conoció horas después que el gobierno nacional publicara una solicitada en la que volvió a cuestionar la denuncia de Nisman y, en ese marco, se preguntó si el objetivo de esa acusación era ‘buscar un efecto político desestabilizador‘. ‘La importancia de dar a conocer esta resolución se funda en la gravedad institucional y política de la denuncia‘, señala la nota, y agrega que ‘en ella se involucró a las más altas autoridades de la República Argentina en el entorpecimiento de la causa que investiga el atentado a la AMIA‘. También se destaca que ’no hay documento alguno, ni testimonio alguno, ni escucha alguna’ que sostenga la acusación’.