El fiscal José María Campagnoli afrontó ayer la primera audiencia del juicio político en el que se decidirá su continuidad en el cargo, por un presunto exceso en sus funciones a la hora de investigar al empresario Lázaro Báez, estrechamente relacionado con el matrimonio Kirchner.
A instancias de la Procuradora General de la Nación (jefa de fiscales), Alejandra Gils Carbó, Campagnoli fue suspendido y enviado a juicio político en diciembre de 2013, por supuestamente haber modificado el objeto procesal de una causa en la que Báez pasó de denunciante a investigado.
‘Estoy siendo juzgado políticamente por este tribunal y si se me aparta voy a apelar, hasta la Corte si es necesario. Todo lo que investigué fue válido. Niego que haya habido un trasfondo político‘, aseguró el fiscal a los medios al término de la audiencia.
Cuando fue suspendido de sus funciones, Campagnoli actuaba como fiscal en una causa que investiga si otro empresario, Federico Elaskar, fue obligado a vender en 2011 bajo amenazas de muerte la financiera SGI.
La citada entidad quedó bajo control de Helvetic SG, con sede en Suiza, sociedad que, según Elaskar, pertenecería a Báez. as que serían resonantes por su gravedad‘.

