El Frente Amplio Unen que, en teoría, se conformó con la idea de generar una alternativa en el 2015 a Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa, está siendo funcional a esos candidatos. El lunes pasado, lo que parecía una ‘fiesta‘ para celebrar el primer aniversario del nacimiento se convirtió en un papelón político. Cuesta entender cómo una fuerza que reúne a dirigentes tan experimentados como Julio Cobos, Hermes Binner, Elisa Carrió, Ernesto Sanz y Fernando ‘Pino‘ Solanas, no discutan sus diferencias en privado y acuerden, con un mínimo de lógica electoral, exponer hacia ‘afuera‘ un discurso homogéneo. Todo lo contrario. Los votantes del próximo Presidente observaron cómo una de las cinco referentes de Unen -Carrió- se levantaba en medio del discurso de Solanas, en un claro desplante. Este tipo de gestos, ¿no le dan la razón a los críticos que etiquetan al frente como un ’rejuntado? La frustración por la experiencia de la Alianza UCR-Frepaso es muy reciente. La diferencia es que aquella sociedad entre los radicales Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa con Carlos ‘Chacho‘ Alvarez y Graciela Fernández Meijide tenía muy en claro cuál era el mensaje que necesitaba la sociedad antimenemista. Bajo esa prioridad, supieron ocultar bien sus discrepancias, que obviamente estallaron cuando llegaron el poder y debieron tomar decisiones. En cambio, este frente Unen expone desde el vamos las diferencias, intentando disfrazarlas de prácticas democráticas, pero sin comprender que el votante busca alternativas que den imagen de confianza, seguridad, moderación. No de incertidumbre, internas o discrepancias ideológicas.
En el terreno estrictamente político, el espacio tiene un problema: Mauricio Macri. Puertas adentro, los radicales y Carrió están de acuerdo en avanzar en alguna alianza con Mauricio Macri; Binner, Margarita Stolbizer y Solanas, no quieren saber nada.
Ocurre que en el país, hay muchos intendentes y legisladores provinciales del radicalismo que observan que su mejor aliado es el macrismo, y que un frente con el PRO les permitiría retener o ganar nuevos municipios y recuperar para el partido, parte de la estructura en franca decadencia. Y el PRO lo sabe. Por eso deja aún en blanco el casillero que le corresponderá al compañero de fórmula de Macri. Si fuera en soledad, Macri no tiene dudas que debe ser Gabriela Michetti porque suma votos de los independientes. Pero en la intimidad el PRO sueña con una fórmula Macri-Ernesto Sanz, que sintetice un gran frente. Por ahora en Unen, el sector de los promacristas es el que va ganando. Encapsulado Pino, la delicada situación de Santa Fe podría obligar a Binner a bajar su candidatura e ir como postulante a la gobernación, lo cual dejaría fuera de juego a otros opositores a un acuerdo con el PRO. No obstante, lo único cierto es que la operación de Carrió para avanzar en un acuerdo con Macri dejó la primera baja: Pino Solanas. ¿Seguirán Binner y Stolbizer? DyN.
