A la misma hora en que Amado Boudou se defendía ante el juez federal Ariel Lijo, la Sala I de la Cámara Federal declaró abstracta la queja planteada por la defensa del vicepresidente, que pedía anular las declaraciones de dos integrantes de la familia Ciccone y le ordenó al magistrado revisar las medidas que impulsó la Fiscalía para seguir la ‘ruta del dinero‘.
El tribunal ordenó evaluar ‘fundamentalmente aquellos dictámenes que proponen internarse en el análisis de la procedencia de los fondos aplicados al levantamiento de la quiebra de la entonces Ciccone Calcográfica y en el estudio de las capacidades financieras de las personas físicas y jurídicas a ellos vinculadas‘.
‘Tocará al juez de grado evaluar las diversas presentaciones que en el expediente ha formulado quien detenta la titularidad sobre el ejercicio de la acción penal y la defensa de la legalidad del proceso, respecto a otras aristas de los hechos que hasta el momento han permanecido inescrutadas‘, añadió en referencia a los elementos del fiscal. Además, aunque se trató de un voto en soledad que no tuvo el aval de sus colegas Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, el camarista Eduardo Farah se pronunció por llamar a declaración indagatoria al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray y a otros participantes financieros vinculados de la operación del levantamiento de la quiebra de la imprenta.
En el segundo piso, los jueces Freiler, Farah y Ballestero se reunieron para analizar el planteo de nulidad de las declaraciones testimoniales de Nicolás Ciccone y Guillermo Reinwick, fundador de la imprenta y su yerno, respectivamente. Esas declaraciones se concretaron en febrero pasado, pero tanto la Fiscalía como la defensa se opusieron a que se los escuchara en calidad de testigos por entender que eran ‘acusados‘.
Cuando sectores políticos opositores denunciaban una maniobra para sacar a Lijo de la causa, el juez resolvió hace diez días convocar a Boudou, su amigo y socio José María Núñez Carmona, al monotributista Alejandro Vandenbroele -a cargo de The Old Fund, que regentea la ex Ciccone- y al exjefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnick Brenner. Lijo, además, cambió de la categoría de testigos a imputados a Ciccone y a Reinwick y por ello la impugnación a sus dichos en aquel carácter quedaron abstractas, según dijo ayer en su fallo 2 a 1 la Cámara.
En un voto único, Farah sostuvo que ‘se advierte sin mayor esfuerzo la existencia de maniobras presuntamente constitutivas de delitos de acción pública llevadas a cabo una vez decretada por el Juez comercial la quiebra de Ciccone Calcográfica, con el objeto de lograr el levantamiento de la misma y que se encuentran directamente relacionadas con aquellas conductas que fueron descriptas por el Juez instructor en el auto de fecha 29 de mayo pasado‘. El camarista añadió: ‘cabe sumar la sospecha existente en punto a la magnitud de los aportes dinerarios que se dicen realizados para el levantamiento de la quiebra y la transferencia de la empresa en comparación con el valor varias veces millonario en dólares del predio, la planta y las maquinarias, entre otros bienes, que Ciccone Calcográfica posee sobre la avenida Panamericana en cercanías de esta ciudad‘. (DyN).

