La tensa situación cambiaria en Argentina, que derivó en el último año en una pérdida histórica de reservas en el Banco Central hizo que el dólar paralelo escalara ayer otros diez centavos o 1 por ciento lo que elevó la cotización a 10 pesos, una brecha de 67% contra el dólar oficial que también sintió la presión: se ofreció a 6 pesos en el promedio de bancos y casas de cambio de la city porteña, en una rueda con ventas por 40 millones de dólares del Banco Central.
En el promedio de pizarras de casas de cambio y bancos de esta ciudad, el dólar oficial subió un centavo a 6 pesos. Con este nuevo máximo, el dólar oficial acumula un alza del 21,70% en el año, desde el cierre de 4,93 pesos de 2012. Mientras, el Gobierno debate cómo detener la estampida.
En este contexto, el dólar informal registró un máximo histórico para un cierre de 10,45 pesos, el 8 de mayo, cuando la brecha llegó a superar el 100 por ciento, tras lo que retrocedió a la zona de los 8,40 pesos, pero la semana previa a las elecciones legislativas de octubre regresó a 10,10 pesos.
El repunte del dólar paralelo ocurrió en una semana de fuerte caída de las reservas internacionales del Banco Central y en que la autoridad monetaria impuso nuevos controles a la compra de divisas en el mercado mayorista. El Banco Central profundizó el cepo de divisas para una nómina de 47 empresas, cuyas compras superiores a los 100 mil dólares deberán ser convalidadas antes por la autoridad monetaria.
Las reservas del Banco Central cedieron el miércoles 113 millones de dólares a 32.598 millones, una caída acumulada de 634 millones de dólares en el mes y de 10.692 millones en lo que va del año, según cifras provisorias. ‘El acumulado mensual (ventas) sigue incrementándose y alcanza hasta ayer un monto que supera ya los 500 millones de dólares de caídas en las reservas con motivo de las acciones de regulación cambiaria‘, aportó un operador.
