Luego de haber estado en calma hasta la segunda semana de abril, el dólar blue comenzó una escalada que lo dejó ayer cerca de $120, con una brecha del 35% con respecto al minorista oficial, si se considera el valor con el impuesto PAIS incluido.

La suba de más de $35 en lo que va del mes responde a la incertidumbre por la negociación de la deuda, las tasas poco atractivas de las inversiones en pesos y las limitaciones de la oferta del tipo de cambio paralelo, que generalmente forma parte de una operación que requiere de presencia física.

Los operadores del tipo de cambio paralelo aseguran que, aun en un contexto en el que no se puede circular libremente por la cuarentena total, hay más demanda (que hoy se efectiviza por delivery) que oferta. "Todo el mundo compra y nadie vende", dice una fuente que conoce bien el mercado informal de divisas.

La demanda por el dólar informal llevó a que su precio superara por primera vez en mucho tiempo a los valores de los dólares Bolsa y Contado con Liqui -alternativos pero legales.

Sin actividad en el microcentro porteño, el factor delivery pasó a ser clave: por un lado buscan los pesos del comprador y lógicamente trasladarse al domicilio del vendedor.

Fuentes del mercado cambiario paralelo le contaron a este diario que cuestiones como localidad, barrio, distancia a recorrer, lugar concreto de entrega (cochera en subsuelo, local comercial, domicilio particular, bar en estación de servicio, y varias posibilidades más), definen el "plus" de delivery que se agrega a la cotización pura del blue. Gran Buenos Aires no es lo mismo que Ciudad de Buenos Aires, desde ya.