No es tan fanática del cuarteto como de Talleres de Córdoba, el equipo de fútbol que le permitió conocer el país y llegar incluso hasta San Juan. Está tranquila y con buen humor, pero no por eso deja de hablar enérgicamente. Con un volumen tan alto que llega a aturdir a cualquiera que la escuche por teléfono.
Así es Maribel Oviedo, una de las dos gemelas cordobesas de 17 años que, por estas horas, se preparan para un inédito trasplante de lóbulo pulmonar. Fanática de Talleres "desde que tiene memoria", Maribel aún recuerda el lugar donde se comieron un asado cuando vinieron a San Juan en noviembre del año pasado para ver el partido que jugó Sportivo Desamparados contra su equipo preferido.
"Los jefes de Seguridad nos organizaron un lugar para que pudiéramos comer un asado (con su hermana y su papá) en el camping Ceferino Namuncurá", recuerda de aquel día en que Sportivo y Talleres empataron 1 a 1. Ambos equipos se vuelven a enfrentar en los próximos días en San Juan, aunque aún no se confirma la fecha. Lo que sí es seguro es que "unos amigos nuestros van a ir a San Juan para llevar al estadio una bandera con mi nombre y el de mi hermana. Son nuestros amigos de la cancha con los que siempre viajamos", cuenta Maribel en diálogo telefónico con DIARIO DE CUYO.
Al escucharla hablar, nada parece ponerla de mal humor. Al ver mi foto en los diarios "sentí una re emoción" cuenta la cordobesa sin olvidar que esta semana va a aparecer en la revista Gente. A veces "te cansan las cámaras, la luz, tanta gente que hay en mi casa" cuenta Maribel mientras su hermana se somete a tratamientos de fisioterapia.
Pese a su predisposición, hablar con ella puede complicarse. Sobre todo por la cantidad de medios que la buscan en su casa, mientras su padre prende y apaga teléfonos con la mejor de las voluntades, pero con una voz extenuada por largas jornadas que empiezan a primera hora de la mañana.
"Mis amigos se me ríen porque dicen que ahora soy famosa", cuenta Maribel sin omitir las noches en las que ve el programa de Marcelo Tinelli. "Sobre todo cuando va la Mole Moli, que es conocido de mi papá".
En algo se parece a su hermana. Pero "yo soy la rubiecita, la que tiene la sonda", cuenta la adolescente. "A mi hermana Marisol mañana (por hoy) la operan" de sinusitis, como parte de la preparación para la cirugía mayor, autorizada por vía judicial el viernes pasado.
Se trata del primer trasplante pulmonar lobar con donantes vivos que se realizará en Argentina, el país que han recorrido de punta a punta para alentar al club de sus sueños. "Cuando Talleres estaba en la "A" ibamos a Buenos Aires. No tuvimos la suerte de ir a verlo contra Boca, pero pudimos ir a Santa Fe, Mendoza y Misiones", cuenta Maribel.
Convencida de que va a estudiar periodismo deportivo junto a su hermana, la gemela explica que entra "a la cancha con carnet de discapacidad y con un acompañante. No pagamos entrada, mejor. Ahora empezamos a llevar a mi mamá a la cancha. Antes se quedaba con mi hermanito", recuerda haciendo referencia a uno de los dos hijos fallecidos que sus padres perdieron porque tenían el mismo problema que las gemelas.
Ahora las chicas sueñan con que el trasplante les permita andar en bicicleta y seguir yendo a la cancha, más que ir a bailar. Aunque no es tan fanática del cuarteto cordobés, Maribel aclara que más que Rodrigo le gusta la Mona Giménez. "Ya lo he visto unas tres veces. Siempre en lugares al aire libre, sin humo del cigarrillo" que complique sus pulmones.
Con típico acento cordobés, dice que "le pediría a la presidenta que autorice estos trasplantes para otros chicos con la misma enfermedad. Se tardaron un poquito, dieron muchas vueltas" dice en alusión al proceso legal para autorizar la operación que les cure la fibrosis quística que padecen.
"Ahora está más tranqui mi casa. Pero en la cocina hay unos periodistas con mis tíos (los donantes). Yo me voy a hacer la fisioterapia", dice al despedirse con admirable educación.

