A las 14.30 de este Jueves Santo su papá la mandó a comprar cigarrillos al kiosco de su tía, a sólo dos cuadras de la casa familiar, en el barrio Ameghino Norte de la ciudad de Córdoba. Como pasaron los minutos y no regresaba, su madre comenzó a inquietarse. Alertó al resto de la familia y salieron a buscarla. Preguntaron a los vecinos, fueron a las casas de sus amigas, a las plazas, y nada. Ante el revuelo, un vecino contó que vio subir a la niña a un coche oscuro al que le tomó la patente. Con este dato, desesperados, dieron aviso a la Policía que montó un operativo de búsqueda. Pero con el paso de las horas, se cumplió lo que más temían: Rocío Soledad Barletta, de 11 años, fue encontrada asesinada, con signos de haber sido violada y marcas de quemaduras.
Por el crimen fue detenido un hombre de 26 años, con antecedentes delictivos, cuya casa fue atacada por los vecinos. Se trata de Omar Peralta, que fue imputado por ‘homicidio simple‘, tras confesar el crimen en las primeras horas de ayer, luego de ser detenido en su casa, donde vivía junto a su madre en el barrio Las Dalias, cercano al de su víctima. Fue el propio asesino que precisó a la Policía el lugar donde había arrojado el cuerpo de su víctima.
El cadáver de la niña fue hallado en un descampado al costado de la ruta E-55, en Villa El Diquecito, unos 25 km al Oeste de la capital de Córdoba. Según las primeras pericias, la niña habría muerto por asfixia, aunque para corroborarlo hay que esperar el resultado de la autopsia.
Los padres, Alicia Díaz y Raúl Barletta, fueron notificados a las 3 de la madrugada del hallazgo del cuerpo sin vida de su hija.
Según el testigo clave, el sujeto, vecino del barrio, habría abordado a la niña desde el automóvil de un cliente del taller mecánico en el que se desempeña, hasta que la forzó a subir al vehículo o la indujo mediante una argucia.
Un vecino del lugar que presenció esta escena, tomó el número de la patente del auto y, cuando se enteró de la búsqueda de los padres, les proporcionó los datos, lo que permitió la captura posterior del delincuente.
Trascendió desde la fiscalía que interviene en el caso que se maneja la hipótesis de un hecho ‘al azar‘ y no de un móvil de venganza, por no hallarse conexiones entre el agresor y los familiares de la pequeña.
Mientras, familiares y allegados de la niña quisieron hacer justicia por mano propia. Atacaron con piedras puertas y ventanas de la casa del detenido por lo que se dispuso la presencia de la Guardia de Infantería en la esquina de Baudilio Vázquez y Félix Frías, del barrio Alto Alberdi. Luego, los manifestantes se dirigieron al barrio Ameghino Norte, a pocas cuadras, donde vivía la niña, para realizar un corte sobre Avenida Fuerza Aérea, uno de los principales accesos a la ruta nacional 20, que lleva a Carlos Paz.
La fiscal del Distrito 4, Turno 3, María Dolores Romero Díaz informó que el sospechoso tiene antecedentes judiciales, aunque no por delitos sexuales, sino por robo a una vivienda, y otro por consumo de drogas.
Fuentes: DyN, Telam

