Luego de los rumores de renuncia tantas veces desmentidos en los últimos tiempos, Jorge Milton Capitanich se alejó ayer finalmente de su cargo de jefe de Gabinete de ministros, que asumió el 18 de noviembre de 2013, en reemplazo de Juan Manuel Abal Medina, y durante el cual mantuvo diversas tensiones con la prensa en sus 308 conferencias y también con funcionarios nacionales.

El último desencuentro con el periodismo se produjo pocas semanas atrás cuando, en una de sus diarias conferencias de prensa en la Casa Rosada, rompió dos páginas del matutino Clarín mientras decía que eran "basura y mentira". "Es bueno que el pueblo argentino sepa quién le miente", sostuvo en ese momento Capitanich, quien durante su permanencia en el Gabinete supo tener enfrentamientos con algunos ministros, como cuando el verano pasado anunció que iba a haber cortes de energía programados y el titular de Planificación , Julio De Vido, salió a desmentirlo.

Otro momento incómodo se produjo en enero de 2014 cuando el ministro de Economía, Axel Kicillof, lo contradijo públicamente al negar que el Gobierno analizara subas en el impuesto a los bienes personales, lo que había sido anticipado tanto por Capitanich como por el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

En rigor, en las últimas semanas, sus habituales declaraciones se estaban viendo opacadas por las afirmaciones de su ahora reemplazante: Aníbal Fernández hablaba con los medios muy temprano, al llegar a la Casa de Gobierno, antes que su compañero de Gabinete.

El gobernador del Chaco en uso de licencia, un contador público nacido el 28 de noviembre de 1964 y con una larga trayectoria en el Partido Justicialista, volverá a su provincia natal para terminar su mandato y lanzarse como intendente de Resistencia.

Capitanich había asumido al frente de la Jefatura de Gabinete al regreso de Cristina a la actividad oficial, tras reponerse de la intervención quirúrgica a la que fue sometida de un hematoma cerebral. El chaqueño volvía así a una función que supo ocupar durante el breve paso del ex presidente de Eduardo Duhalde por la Casa Rosada. De prosa profusa y alambicada, Capitanich brindó desde el comienzo de su gestión kirchnerista cinco ruedas de prensa semanales, de lunes a viernes.

Los encuentros con los periodistas tuvieron algunas rispideces, como la que él mismo generó con su dura reacción en noviembre de 2014, cuando se refirió a uno de los conductores del noticiero de TN, Fernando Carnota, llamándolo "marmota". Capitanich también solía generar comentarios risueños en las redes sociales por sus largas explicaciones sobre cuestiones de gestión. Como cuando defendió la apertura del trigo al referirse a una nueva medida relacionada con la política oficial agropecuaria: "Con el trigo se hace la harina, y con la harina, se hace el pan…", dijo, solemne. La red social Twitter no tardó en estallar con mensajes jocosos, lo mismo que cuando habló de un "líquido deslizante" en lugar de "cera líquida" como el causante de la fractura que sufrió a fin de año la Presidenta en su residencia de Río Gallegos.