El campo llevará este miércoles su protesta a la Ciudad. Los productores rurales anunciaron que protestarán el miércoles próximo en el Obelisco contra la política oficial agropecuaria y reclamarán medidas para revertir “la crisis” que atraviesa el campo “después de 12 años” de medidas “equivocadas” del gobierno kichnerista.
La marcha al Obelisco bajo la consigna “No maten al campo” fue convocada por la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Coninagro, tres de las cuatro entidades que conforman la Mesa de Enlace.
La acción de protesta, que se realizará once días antes de las elecciones nacionales presidenciales, se concretará entre las 7 y las 10, en la Plaza de la República.
Una vez más no participará de la jornada de protesta la Federación Agraria Argentina (FAA), la otra integrante de la Mesa de Enlace, y que en el último tiempo viene desarrollando una agenda propia de acciones más cercanas al Gobierno y al sciolismo.
Las entidades convocantes a la marcha explicaron que es “para dejar testimonio de la situación en la que están todas las producciones de la Argentina después de 12 años de políticas equivocadas”.
En este sentido, indicaron que “más de 95 mil productores agropecuarios dejaron la actividad, desde 2002 (un tercio del total), desapareció un tambo por día, desde 2003, y se recortará la siembra de todos los cultivos por cuarto año consecutivo”.
“Desde 2005, cerraron 138 frigoríficos y la Argentina pasó del 3° al 14° puesto en el ranking mundial de exportaciones”, destacaron. También advirtieron que “todas las economías regionales están en crisis, atravesando una terrible pérdida de competitividad, con ingresos que no llegan a cubrir los costos”.
A modo de ejemplo citaron la crisis en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén donde hay más de 200 mil toneladas de fruta en las cámaras de frío que, de no encontrar comprador en los próximos dos meses, deberá ser tirada a la basura. El mismo panorama se vive en el Litoral donde alrededor de 80 mil toneladas de cítricos, 50 mil de mandarinas y 30 mil de naranjas, deberán ser desechadas debido a la crisis que viven los productores. La vitivinicultura es otra víctima.
Con esta metodología de protesta, las entidades rurales repetirán el modo de acción dispuesto en este mismo escenario porteño hace dos años. En esa oportunidad, con la exhibición de fruta, verduras y granos, y la entrega de folletos, se buscó informar a la sociedad sobre los valores que cobraban los productores en las tranqueras por su producción y los precios muy superiores que el consumidor abona en las góndolas de los supermercados y comercios minoristas.

