Los nuevos billetes de 500 pesos entrarán en circulación en julio próximo, mientras que los de 200 pesos comenzarán a correr en el último trimestre del año, lo confirmó ayer el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger. ‘Tenemos programa los de 500 pesos para julio y los de 200 pesos para octubre‘ precisó.

En enero pasado, el organismo monetario anunció el lanzamiento de billetes nuevos de 200 y 500 pesos, mientras que en 2017 comenzarán a imprimirse los de 1.000 pesos. Además, el próximo año se acuñarán nuevas monedas de 5 y 10 pesos, que se sumarán a las de 1 y 2 pesos que ya existen en la actualidad.

La nueva familia de billetes de mayor denominación -que convivirá durante un tiempo con los actuales circulantes- responde a ‘una necesidad práctica para el mejor funcionamiento de cajeros automáticos y la reducción de costos de traslado de efectivo‘, dijo en su momento la entidad. Los nuevos billetes tendrán como tema central la fauna autóctona argentina y diversas regiones del país, por lo que cada denominación presentará en el anverso la figura de un animal típico de la región y en el reverso el hábitat característico de esa especie.

El billete de 500 pesos tendrá una preeminencia del color verde y la figura central es el Yaguareté, que representará a la Región Noreste del país. En tanto, el nuevo billete de 200 -que comenzará a correr en octubre próximo- tendrá una preeminencia del color azul y su imagen central será la Ballena franca austral, una figura representante del Mar Argentino, Antártida e islas del Atlántico sur.

Por su parte, la futura serie de billetes de 1.000 pesos tendrá como figura central un ciervo Taruca, del Noroeste del país.

Sturzenegger hizo este anuncio durante la presentación del Programa Monetario 2016 donde el fincionario insistió en que propiciará una baja de la tasa de interés cuando existan ‘certezas‘ de que la inflación inició un proceso de declinación sostenido. ‘Falta la certeza de que la inflación está en baja para bajar la tasa de interés‘, señaló.

Consultado sobre el impacto negativo que tiene el actual nivel de tasa de interés (38% en LEBACS a 35 días) sobre la economía, el funcionario recalcó que ‘no habrá nada más expansivo para la economía que la baja de la inflación‘ y subrayó que ‘ese es nuestro objetivo principal‘.