La declaración de ‘emergencia’ en seguridad en la provincia de Buenos Aires volvió a enfriar las relaciones entre la Nación y la dirigencia kirchnerista con el gobernador Daniel Scioli, y puso el en tapete que las fisuras y diferencias políticas siguen vivas a pesar de los intentos por mostrar la unidad.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, se desligó de la declaración de ‘emergencia en seguridad‘ que decretó el Scioli, al sostener que ‘forma parte de su propia agenda‘.

Además, al hablar sobre la aplicación de las leyes y las diferentes iniciativas sobre seguridad en el Congreso, pidió que no se implemente una ‘estrategia demagógica‘ para ‘favorecer a un candidato presidencial‘. Tras esta afirmación, el jefe de ministros remarcó que la decisión de Scioli de declarar la ‘emergencia en seguridad‘ en la provincia ‘forma parte de su propia agenda y actúa en uso de sus facultades‘.

Por su parte, el titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción (Sedronar), el padre Juan Carlos Molina, cuestionó ayer la declaración de ‘emergencia en seguridad‘ y la serie de medidas lanzadas por Scioli, al considerar que ‘le falta la pata de la prevención‘.

‘Compren muchos chalecos y balas, pero también tripliquemos las becas deportivas, culturales, terapéuticas‘, reclamó el funcionario en una serie de tuits que escribió en su cuenta personal de esa red social. En tono irónico, el sacerdote le reclamó a Scioli que además ‘de los 15 mil policías retirados‘, también reincorpore a ‘15 mil maestros, médicos, obreros, psicólogos, enfermeros, operadores y jubilados‘. ‘@danielscioli, al plan de emergencia le falta la pata de prevención’.
A través de una catarata de tuits, el funcionario se quejó por la falta de medidas preventivas del nuevo plan de seguridad que presentó Scioli. ‘Hagan muchas cárceles, pero quintupliquen los lugares preventivos, educativos, deportivos y terapéuticos‘, enfatizó el cura, quien es muy cercano a la presidenta Cristina Fernández y a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.

En tanto, el vicegobernador, Gabriel Mariotto, ausente cuando Scioli hizo el anuncio el sábado pasado, se manifestó en contra de enfrentar la inseguridad a partir de ‘posiciones de coyuntura que responden a un interés de instalación mediática‘ y reclamó atacar los ‘temas estructurales‘ que generan el delito.

Frente a esta ola de críticas, Scioli defendió su plan en una larga entrevista radial en la que explicó que ‘no consultó’ con la presidenta Cristina Fernández sobre su plan. Aclaró también que puso en marcha dicho plan ‘sin ceder a ninguna presión demagógica‘ sino ‘con un gran sentido del deber y de la responsabilidad‘ y advirtió que ‘estamos frente a individuos que, por más oportunidades que les des, están dispuestos a todo‘. ‘No se trata de defender o respaldar a un gobernador’, remató. (DyN)