Justo cuando el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) José Ignacio de Mendiguren reconocía que ‘Argentina no está blindada ante una crisis‘ mundial, el Gobierno argentino admitió ayer por primera vez que puede desacelerarse la economía nacional, aunque cree que no habrá recesión.
Al defender el Presupuesto 2012 ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, dijo: ‘Tenemos como previsión una tasa de crecimiento del 5,1 por ciento que creemos que es moderada y que va a generar desaceleración sobre la segunda parte del año 2012‘.
Ante la pregunta de los legisladores, el funcionario que encabeza la lista de diputados del Frente Para la Victoria en la Ciudad de Buenos Aires aclaró que el Gobierno no prevé ‘ningún trimestre recesivo en 2012. Pero si prevemos una desaceleración de la economía en la segunda mitad‘, según publicó la edición digital de diario Clarín.
Feletti expuso en Diputados junto con el secretario de Hacienda de la Nación, Juan Carlos Pezoa, que anticipó ayer que el Poder Ejecutivo enviará la prórroga de la Emergencia Económica en las próximas semanas al Congreso.
‘Vamos a mandar un proyecto de ley con la prórroga de la emergencia económica‘, anticipó el funcionario, ante una consulta formulada por un diputado radical. Precisó que la intención del Ejecutivo es aprobar esa norma, que vence el 31 de diciembre, junto con la prórroga del impuesto a los débitos y créditos bancarios antes del tratamiento del proyecto de Presupuesto 2012.
La ley de emergencia económica, aprobada por primera vez en 2002 tras la crisis económica y la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, faculta al Poder Ejecutivo, entre otras cosas, a fijar tarifas, renegociar contratos de servicios públicos, regular precios y reordenar el sistema financiero. Durante su exposición, Feletti aseguró que la mejora de la competitividad de la Argentina no vendrá de la mano de una devaluación, sino de seguir sosteniendo el crecimiento y de demanda interna.

