El Gobierno nacional, a través del jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, el titular de la Anses, Diego Bossio y el jefe del bloque de diputados, Agustín Rossi, minimizó ayer la magnitud de los cacerolazos y llegó a la conclusión de que a los que participaron de la protesta “les importa más lo que pasa en Miami que en San Juan”, donde la Presidenta inauguró una fábrica textil.

Abal Medina calificó de “minoritaria” la protesta, aseguró que no tuvo “espontaneidad alguna” y desafió a los que marcharon a “armar un partido y ganar las elecciones”.

“Si uno miraba TN parecía que estaba la plaza llena, aunque ni siquiera pisaban el pasto, para no mancharse”, señaló como resumen de la jornada en que desde la oposición también se hizo mea culpa.

Por su parte, el titular de la Anses, Diego Bossio, estimó que fue “la expresión de un grupo minoritario, que por sus manifestaciones no del todo claras, no están a favor de las políticas que llevamos adelante a favor de la inclusión, la industrialización del país y la redistribución del ingreso”.

En sintonía con Abal Medina, Bossio remarcó que “si quieren, que se organicen democráticamente en un partido político y se presenten a elecciones” porque “en democracia es el voto soberano quien elige a los responsables de llevar adelante los destinos del país”.

Cuando se le preguntó a Abal Medina si habrá cambios en el gobierno, a partir del cacerolazo, fue categórico: “No en absoluto, seguimos trabajando con las políticas por las que ganamos con el 54 por ciento”, resaltó.

El ministro coordinador advirtió sobre la incidencia de algunos medios de comunicación en la protesta y sostuvo que no hubo “espontaneidad ninguna, fue convocado hace dos semanas por Twitter, incluso por dirigentes políticos y sectores que articulan contra el Gobierno”.

También advirtió que no hubo una consigna ‘clara‘ en la protesta sino ‘mucho insulto, mucho odio, mucha agresión‘ en los discursos de los manifestantes, en tanto remarcó que en la Argentina hay ‘ausencia absoluta de miedo y total libertad, incluso diciendo las barrabasadas que se les ocurran‘. ‘Para mí fue una marcha de los sectores minoritarios que históricamente, no ahora, se han opuesto a un conjunto de políticas como las que se vienen llevando adelante‘, relativizó Abal Medina.

“Esta gente no votó a Cristina”, en referencia a las elecciones donde la presidenta de la Nación ganó la reelección y advirtió que “le preocupa más lo que pasa en Miami que en San Juan”, donde el jueves la jefa de Estado inauguró una fábrica textil.

Para Agustín Rossi, “el cacerolazo expresó un mosaico de demandas parciales y atomizadas que contó con la ayuda invalorable de los medios hegemónicos”, sentenció. Desde la oposición hubo voces de autocrítica porque la gente se manifestó espontáneamente prescindiendo de los partidos políticos. (DyN, Télam)