Buenos Aires, 21 de agosto.- En una rápida reacción ante el anuncio de un paro general para el próximo jueves 28, el Gobierno busca desactivar la adhesión a la medida mediante un anuncio de impacto: convocó al Consejo del Salario -una medida reclamada por sindicalistas oficialistas- para el viernes 29.
Mientras el sindicalismo opositor se coaliga con la izquierda combativa para dar un golpe de efecto en medio de la ola de despidos y suspensiones en cientos de empresas, el kirchnerismo -mediante Tomada- confirmó que reunirá a los gremios oficialistas para debatir una suba en el haber mínimo, hoy en los 3600 pesos.
En las últimas horas, Tomada ya había advertido a los sectores que realizarán el paro que "ninguna de las situaciones alegadas da para un paro general". Así se refirió a las exigencias por despidos y por la actualización del Impuesto a las Ganancias -que afecta a más de un millón de trabajadores.
Por otra parte, el Ministro aseguró que la medida es legal, pero dudó de su legitimidad y aseguró que no hay más despidos que en 2013.
