El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró ayer que será ‘respondido debidamente‘ el informe solicitado por la jueza federal María Servini de Cubría respecto de los presuntos cruces de llamadas entre teléfonos de la Casa Rosada y narcotraficantes.
El último viernes, Servini de Cubría confirmó que en la causa que investiga el tráfico de efedrina hay ‘entrecruzamientos de algunos llamados entre teléfonos de la Casa Rosada con algunos narcos‘ y que le había solicitado informes al respecto al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
‘Todo requerimiento judicial debe ser respondido debidamente. Pero obviamente no creemos que haya ningún vínculo. En la Casa Rosada hay un conmutador que puede hablar cualquier empleado de cualquier nivel, por lo cual hay que ver…‘, señaló Capitanich ayer a un matutino porteño.
Así se pronunció durante una visita a Bariloche, donde se mostró junto al presidente del bloque de senadores del oficialismo y precandidato a gobernador de Río Negro, Miguel Ángel Pichetto, durante la despedida del satélite ARSAT-1.
La jueza Servini de Cubría procesó al extitular de la Sedronar José Granero y a funcionarios a su cargo, al acusarlos de haber habilitado el ingreso de más de 40 mil kilos de efedrina importados que presuntamente se desviaron al narcotráfico.
Al dictar el procesamiento, la magistrada señaló que estaban registrados los contactos telefónicos entre los acusados de ingresar efedrina, funcionarios de la Sedronar, Casa Militar y Presidencia, uno de ellos el empresario Alfredo Abraham, dueño de Farmacéuticos Argentinos, condenado este viernes a 11 años de prisión: las comunicaciones se realizaron el 23 de febrero, el 3 de abril y el 29 de mayo de 2007. También se investigan llamados que realizó el exsecretario de Granero, Miguel Zacarías: por entonces en la Rosada trabajaban dos de sus hermanos, Rubén (exjefe de Protocolo) y Luis Zacarías (empleado de la secretaría privada de Presidencia), mientras que Máximo Rito Zacarías es exempleado del PAMI. Fuente: Agencias.
