Buenos Aires, 6 de octubre.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró en su último informe que la actividad económica en la Argentina estará parada hasta 2017. El organismo internacional redujo sus previsiones de crecimiento mundial para 2015 y 2016 a causa de la desaceleración de China e importantes economías emergentes y pese a un leve repunte en las economías desarrolladas.
"Las proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe se han revisado aún más a la baja —al 0,5 por ciento en 2015— lo cual supone una desaceleración de la actividad por quinto año consecutivo", aseguró Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo.
Según Werner, "el crecimiento más débil de lo previsto en los Estados Unidos al comienzo del año ha empujado a la baja las perspectivas de crecimiento en la región, mientras que el persistente descenso de los precios de las materias primas ha debilitado aún más el entorno externo para la mayoría de los países de América del Sur".
El experto del FMI aseguró que mientras estos factores ocurren, al mismo tiempo, hay "cuestiones internas que se han sumado a las dificultades de carácter externo, contribuyendo a debilitar la confianza de las empresas y los consumidores y, por lo tanto, a reducir la demanda privada".
Además, explicó Werner, "la moderación de los precios de las materias primas y el alto nivel de apalancamiento de las empresas implican que la inversión probablemente seguirá siendo débil durante un período prolongado".
El reciente informe del FMI sostiene que estos factores, en conjunto, apuntan a que las perspectivas económicas en la región se enfriarán aún más. "Además de las proyecciones de crecimiento más bajo para este año, prevemos un repunte más débil en 2016", añadió Werner en un comunicado.
