José Francisco López, quien fuera detenido ayer tuvo durante todo el gobierno kirchnerista un cargo estratégico como secretario de Obras Públicas en el ámbito del Ministerio de Planificación Federal.

Desde ese cargo, López funcionaba como un virtual número dos de la cartera que condujo durante el kirchnerismo Julio de Vido y, desde allí, se convirtió en un hombre de extrema confianza tanto del ministro como de Néstor y Cristina Kirchner, quienes dejaron en sus manos la negociación de contratos millonarios de obra pública en todo el país. De hecho, hay abundante material gráfico de José López de su paso por San Juan ya que vino en decenas de oportunidades a inaugurar obras junto a Julio De Vido y al exgobernador, José Luis Gioja.

De profesión ingeniero civil recibido en la Universidad Nacional de Tucumán, López comenzó su carrera en la administración pública en 1991 como vocal del directorio de la Administración General de Vialidad Provincial de Santa Cruz. De 1994 a 2003, se desempeñó como presidente del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda de Santa Cruz, hasta que Néstor Kirchner asumió como presidente de la Nación y lo trajo a Buenos Aires como funcionario.

Durante 12 años de la era K en la Nación, López manejó un presupuesto en obras estimado en más de 90.000 millones de dólares. Para dar una magnitud del presupuesto que manejó López, un monto similar podría servir para construir 120 represas como la de Caracoles, en San Juan, que demandó una inversión de 750 millones de dólares. También es equivalente a 360 satélites como el Arsat II (250 millones de dólares), o para la concreción aproximada de 75.000 kilómetros de rutas a un costo de 1,2 millón de dólares promedio por kilómetro.

El Plan de Obras, de acuerdo al balance de gestión difundido por la administración anterior, contempló la construcción de un millón de viviendas, 1.800 Km de autopistas, 1.700 escuelas, 140 obras en hospitales más de 2.500 obras de agua y saneamiento, gasoductos y centrales eléctricas, entre otros emprendimientos.

Durante toda la administración kirchnerista, López fue secretario de Obras Públicas y se fue del gobierno con un patrimonio declarado de 2 millones de pesos. Sin embargo, López no se fue desprovisto de un cargo: en las elecciones de octubre pasado fue elegido diputado del Parlasur por el kirchnerismo por la provincia de Tucumán, y fue uno de los que enfáticamente se expresaron a favor de contar con fueros y cobrar una dieta por el hecho de haber sido electo, aún sin cumplir efectivamente con la función legislativa.