Más de seis mil personas seguían ayer evacuadas en localidades del Norte y centro bonaerense por las inundaciones, lo que generó reclamos de asistencia e incluso protestas en las rutas, mientras en Avellaneda continuaba la búsqueda de dos desaparecidos en medio del temporal de lluvias.

Ese panorama podría continuar en los próximos días, dado que el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional prevé nuevas lluvias y lloviznas desde hoy que pueden “resultar adversas para el normal escurrimiento de las aguas” en las zonas anegadas del Norte de la provincia.

En el Sur de Santa Fe hay cerca de 300 evacuados. Ante la crítica situación, el Gobierno bonaerense dispuso eximir del pago de impuestos a los afectados por la inundación “sin necesidad de realizar algún tipo de trámite”, explicó el ministro de Asuntos Agrarios, Alejandro Rodríguez.

Entre las zonas más afectadas por la inundación resaltaban las localidades de Mercedes, con cerca de 3 mil evacuados, San Antonio de Areco, con casi un millar, y Salto, con 900 personas alojadas en centros oficiales, de acuerdo a reportes municipales. Asimismo, fuentes de la comuna de Luján señalaron que allí había unas 300 personas evacuadas, mientras en Pilar y en Arrecifes calcularon que quedaban 250 evacuados en cada una.

Si bien el Gobierno provincial no unificó en un reporte la cantidad de evacuados en todo el territorio bonaerense, voceros de los municipios afectados señalaron que el número de personas alojadas en centros oficiales fluctuaba en razón de la persistencia de las lluvias, una eventual bajante de los ríos y la necesidad de varias familias de cuidar sus viviendas.

Las lluvias que comenzaron el miércoles pasado provocaron la muerte de tres personas y la desaparición de dos que cayeron al Riachuelo, en Avellaneda. Bomberos y agentes de Prefectura siguieron ayer sin éxito la búsqueda de Juan Pedro Bruera y su hijo Matías, de 15 años, quienes cayeron con su auto al río.

La inclemencia meteorológica y las demoras en la asistencia llevaron a varios pobladores de Luján y Saladillo a protagonizar protestas con corte de rutas nacionales para reclamar obras duraderas a las autoridades que eviten las inundaciones.

En Luján, el río volvió a subir ayer y llegó a un pico de 5,40 metros, lo que la convertía en una de las inundaciones más graves que se recuerde en la ciudad, donde las autoridades cerraron la terminal de ómnibus, el cementerio y varias calles para evitar accidentes de tránsito en zonas anegadas.

En Salto, la intendencia decretó la “emergencia sanitaria” y declaró a la ciudad en “zona de desastre”. En Mercedes, el intendente Carlos Selva señaló que ésta era la “peor inundación de los últimos 25 años”, ya que llegó a contabilizar desde el jueves 3 mil evacuados.

El Ejército organizó tareas de apoyo logístico con el traslado de médicos, docentes y distintos tipos de cargas con vehículos especiales hacia las zonas afectadas por las inundaciones, al tiempo que organizó cocinas de campaña para distribuir raciones alimentarias entre los evacuados. DyN y Télam