Buenos Aires, 6 de noviembre.- En Posadas, la justicia sancionó a un colegio católico con 20 mil pesos por discriminar a una alumna discapacitada, a pesar de que ya había cursado el nivel inicial en el establecimiento.
La decisión, conocida hoy, fue adoptada por la jueza civil y comercial Georgina López Liva contra el Colegio Santa María de la capital misionera, una de las instituciones con reconocimiento por su antigüedad y calidad educativa, dependiente del Obispado de Posadas.
En un extenso pronunciamiento, la jueza puntualizó que en
tanto la institución condenada se declaró "incapaz" de acoger a la
alumna, otro establecimiento, el Instituto Jesús Niño, igualmente
católico, "ha logrado la adaptación de la niña".
Destacó que ese proceso evolutivo se dio en un colegio "más
pequeño en cuanto al número de matrícula y por ende de menores
recursos económicos y con menos antigüedad como institución escolar", ya que la enfermedad de la alumna "no causaba trastornos a nivel intelectual o cognoscitivo, sino sólo en su vida de relación".
En consecuencia, la jueza se preguntó "¿por qué el instituto
demandado no lo ha logrado?", tras lo cual se respondió que el
Colegio Santa María "no admite niños con capacidades diferentes como lo muestran también los seis casos de niños con Síndrome de Down", cuyas inscripciones también fueron rechazadas, luego que cursaran dos años.
Además, en el fallo se hace referencia a la condición de ex
alumna de la madre de la niña, quien al intentar la inscripción
albergaba expectativas "de amor, comprensión y solidaridad", como
contempla el ideario de la institución demandada.
Por otra parte, la jueza López Liva puso de relieve "los
principios de integración, de inclusión social de las personas con
capacidades diferentes que han merecido la consagración a través de
convenciones internacionales, Constitución nacional y provincial y
leyes específicas".
Pero consideró que se trata de "principios muy declarados y
poco practicados", tras lo cual apuntó a la condición de institución
privada y confesional del Colegio Santa María.
En ese sentido, puntualizó que "el respeto a la dignidad
humana, a la igualdad de oportunidades y el espíritu de servicio y
solidaridad, que se inculca a los alumnos" exigía la admisión de la
niña.
