El Frente para la Victoria (FpV) se perfila con grandes posibilidades de conservar la primera minoría en la Cámara de Diputados, tras la renovación parlamentaria de diciembre próximo, aun repitiendo las performances electorales de 2009 y 2013, las más magras del kirchnerismo en la última década, cuando orilló el 31% de los votos nacionales.

A pesar de que el oficialismo pondrá en juego en octubre 77 de las 119 bancas que hoy detenta, la dispersión de la representación parlamentaria opositora en la cámara baja le permitiría mantener su supremacía, aun si alcanzara el mismo caudal electoral que en el 2013, sumando entre 40 y 43 legisladores a los 42 que no renuevan este año, logrando un piso de 85 diputados.

Por el contrario, la articulación de la UCR y el interbloque del Frente Amplio Progresista, el actual conglomerado opositor más numeroso en Diputados con 52 escaños, carece de proyección tras el acuerdo que el radicalismo trabó con el PRO y la Coalición Cívica

.La nueva alianza, con todo, podría disputar con el kirchnerismo la primera minoría a partir del 10 de diciembre, aunque para ello no sólo deberá superar al FpV en los comicios del 25 de octubre sino que deberá alinear en un solo bloque a las diferentes vertientes que la componen.

La coalición sellada por el líder PRO Mauricio Macri, y los titulares del radicalismo Ernesto Sanz, y de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, también tiene asegurada 42 diputados a partir de diciembre, si se suman automáticamente los legisladores actuales de las tres fuerzas que culminan su mandato en 2017.

Esto se debe a que la UCR mantendrá 23 bancas (debe renovar 12 de sus actuales 35), el PRO 13 (renueva sólo 5 de las 18 que posee), que sumadas a los seis legisladores que hoy componen el bloque Unen, y que finalizan su mandato en 2017, alcanzan la cifra de 42, la misma cantidad de diputados kircheristas.

Por su parte, el Frente Renovador, surgido en 2013 como una unión entre peronistas opositores y ex oficialistas, si bien sólo tiene que renovar 6 de sus 23 miembros actuales, debería obtener más del 50% de los votos en octubre para conseguir un bloque tan o más numeroso que el del oficialismo o el de la nueva alianza. En este contexto, el bloque del FpV, que mantuvo su cohesión y disciplina parlamentaria aun tras los resultados desfavorables de 2009 y 2013, está en condiciones de mantener su condición de primera minoría, en especial si se contabiliza el apoyo de bancadas aliadas, como ocurrió en la última década, en la que nunca tuvo mayoría propia en el recinto.

De hecho, aliados históricos del FpV mantendrán su representación ya que tienen mandato hasta el 2017 tres bancas del Frente Cívico de Santiago del Estero, y una del PJ de la Pampa, del Movimiento Solidario Popular, de Nuevo Encuentro, y la bancada del sindicalista Omar Plaini.

Desde 2003, el FpV sólo tuvo mayoría propia con 133 legisladores entre diciembre y mayo del 2005, cuando se produjo la fractura de una parte minoritaria del bloque a la luz de la puja política entre el entonces presidente Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde. También estuvo cerca del quórum propio tras las elecciones presidenciales de 2007, pero sólo por seis meses, ya que a mitad del 2008 16 legisladores abandonaron el oficialismo en medio de los reclamos del campo por la resolución 125 de retenciones móviles.