Con la mirada puesta en el reequipamiento militar y el reforzamiento de los controles en la frontera norte, el ministro de Defensa, Julio Martínez, proyecta comprar el año próximo aviones para la Fuerza Aérea, patrulleros para la Armada y blindados y fusiles de combate para el Ejército, entre otros equipos. Las compras tendrán un gasto total de más de 40 mil millones de pesos, aunque todavía no hay una cifra precisa.
Luego de la pérdida de equipos militares durante el kirchnerismo por la falta de compras o de mantenimiento, Martínez reveló que consiguió la aprobación del presidente Maurcio Macri para poner en marcha una serie de licitaciones o acuerdos estado a estado financiados con créditos externos. Con ese visto bueno, Martínez y sus principales asesores concurrirán mañana a la residencia presidencial de Olivos para ajustar los detalles de este plan de reequipamiento.

Como primer paso, Martínez consiguió que en el presupuesto del 2017 se destine unos 95 mil millones de pesos para Defensa pero también logró que la compra de equipos “quede afuera”, al igual que los pagos por jerarquización salarial, en el marco de un plan de blanqueo de las cifras no remunerativas que dejó el kirchnerismo y crearon un caos salarial.
La más beneficiada con las primeras compras será la Fuerza Aérea, que se quedó sin aviones de combate supersónicos tras las baja de los Mirage, el año pasado. En principio, se comprarán 12 aviones de entrenamiento básico nuevos y así sus pilotos tengan las horas de vuelo necesarios para mantener sus licencias al día. Además del entrenamiento, con estos aviones de entrenamiento se quiere reforzar el control del espacio aéreo en las fronteras con Bolivia y Paraguay por donde pasan más vuelos ilegales con drogas o contrabando.
En tanto, para la Armada el Gobierno proyecta comprar cuatro patrulleras oceánicas multipropósito. A su vez, para el Ejército se prevee adquirir entre 10 y 30 vehículos blindados a rueda para transporte de tropas que puedan servir para actuar, dentro de las tropas de paz de la ONU, en zonas desminadas.
Fuente: Clarin
