Un choque casi inexplicable de un barco paraguayo contra un buque arenero argentino motivó ayer desde la madrugada un intenso operativo de rescate por parte de Prefectura Naval para intentar dar con siete marinos argentinos desaparecidos tras la colisión. Pero, con el correr de las horas disminuían las esperanzas de localizarlos con vida. Por el incidente quedaron detenidos e incomunicados el capitán y otros dos tripulantes de la embarcación paraguaya que estaban al comando del buque en el momento del choque.
La tragedia se desató a las 3.58 de la mañana en el kilómetro 102 del río Paraná de las Palmas, en cercanías de la ciudad bonaerense de Zárate, entre el arenero argentino ‘Río Turbio‘ y remolcador de empuje ‘Ava Payagua‘, de bandera paraguaya. A raíz del accidente, el arenero se hundió tras darse vuelta de campana en las aguas y siete de los ocho tripulantes que iban a bordo desaparecieron. Tras el llamado de emergencia, la Prefectura Naval envió al lugar guardacostas, botes y buzos tácticos que intentaban localizar a los marineros desaparecidos. Se cree que los marinos pudieron quedar atrapados en los camarotes, probablemente lastimados, ya que el buque argentino ‘Río Turbio‘ se hundió dando vuelta tras colisionar con el carguero ‘Ava Payagua‘.
El único tripulante que logró salir del arenero sufrió ‘hipotermia‘, por lo cual recibió la correspondiente atención médica y luego fue trasladado al hospital de Campana.
En la zona es alto en tránsito de embarcaciones por lo que se necesita coordinar maniobras para cruzarla, algo que hacen habitualmente los que navegan por ahí. Por eso, se cree que hubo impericia por parte de los marinos paraguayos.
Para el capitán fluvial del Centro de Navegantes Juan Carlos Pucci ‘hubo impericia’ por parte de los navegantes paraguayos. ‘A simple vista lo que sucedió es una impericia porque si se está coordinando con otro buque, los dos venimos navegando en una noche clara, sin niebla y no hay nada que dificulte, cómo se entiende que desde el buque paraguayo se diga que está controlado, y al minuto llaman para decir que no lo pueden controlar‘.
En este sentido reprodujo la conversación que se dio poco antes del choque: ‘Te me estás viniendo encima‘, dijo el buque argentino, y el otro responde ‘no, lo estoy controlando‘, y un minuto después dice ‘no lo puedo controlar‘ y se produce el accidente.
Presuntamente, la embarcación paraguaya no logró completar una maniobra e impactó contra el arenero.
El remolcador paraguayo, de 32 metros de eslora, navegaba cargado con containers con una tripulación total de 12 marinos, nueve de los cuales dormían cuando se produjo el choque. En tanto, el arenero argentino poseía 82,72 metros de eslora y contaba con ocho tripulantes. La ministra de Seguridad, Nilda Garré, supervisa la asistencia y rescate de los tripulantes del arenero. Fuentes: DyN, Télam

