El papa Francisco sostuvo que ‘Argentina, tiene que llegar al término del mandato (de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner) en paz‘ y aseguró que para no interferir con el proceso de elecciones presidenciales de 2015 decidió dejar de recibir a políticos ‘en audiencias privadas‘.
En una larga entrevista publicada ayer por el diario La Nación, la primera a un medio latinoamericano, el Papa dijo que ‘Argentina tiene que llegar al término del mandato en paz. Una ruptura del sistema democrático, de la Constitución, en este momento sería un error. Todos tienen que colaborar en eso y elegir luego las nuevas autoridades. Para no interferir con eso, no recibo más a políticos en audiencia privada‘.
Consultado sobre la visita de argentinos que algunos aprovechan para sacar réditos políticos de su foto, dijo: ‘Muchas veces yo sentí -sí- que a veces algunos turistas vienen a Roma, miran las obras de arte, y en vez de mirarlas, las fotografían para ver la foto en la casa‘. ‘Como que no les interesaba yo, sino la foto. Y eso me di cuenta‘, añadió. Y, apuntó que ‘hay gente muy buena que viene, gente sencilla, y siempre están los que tratan de sacar tajada. Ahora por ejemplo corté recibir a políticos‘. ‘En vista a las próximas elecciones, a los políticos no los recibo. Si viene algún político, que vaya donde está el corralito de la audiencia general de los miércoles‘, acotó. El papa destacó que le comentaron ‘que uno que recibí ahí retocó la foto, como que lo hubiera recibido en un lugar cerrado para hacer creer que fue privado‘.
Sin mencionar a políticos por su nombre, ni revelar detalles de sus reuniones con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el pontífice indicó que su visita al país se concretaría ‘quizás en 2016‘. ‘No en 2015, ya que ese año está el proyecto de viajar a tres países de América latina que prefiero no decir aún, no a la Argentina, y también a algunos países de África‘, añadió.
Además, afirmó que la reforma de la curia en la que está embarcado -’no me gusta hablar de limpieza’- no estará concluida tampoco en 2015 porque ‘se va haciendo de a pasitos’, y para ello cuenta con ‘una sana dosis de inconsciencia’ que Dios le da para ‘ir haciendo lo que tengo que hacer’.
El pontífice detalló que en el reciente sínodo sobre la familia, celebrado en octubre, ‘nadie habló de matrimonio homosexual‘ pero sí
debatieron sobre las familias con un hijo o una hija homosexual. También recalcó su postura respecto a los católicos ‘divorciados
y vueltos a casar‘, que en su opinión tienen que vivir como ‘excomulgados de facto‘ y la única solución es ‘la integración‘.
‘En el caso de los divorciados y vueltos a casar, nos planteamos: ¿qué hacemos con ellos, qué puerta se les puede abrir? Y fue una inquietud pastoral (en el sínodo): ¿entonces le van a dar la comunión? No es una solución si les van a dar la comunión. La solución es la integración’, dijo. Y para el pontífice si bien ‘no están excomulgados, es verdad, los múltiples impedimentos que no les permiten tener una participación plena en la vida de la Iglesia (ser padrinos de bautismo, dar catequesis), hacen que ‘parezcan excomulgados de hecho’, ante lo cual se hace necesario ‘abrir las puertas un poco más’. Fuentes: DyN, Télam y Efe

