Unos 10 mil puestos de la feria ‘La Saladita‘, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, fueron ayer levantados y reubicados por orden del juez federal Luis Armella, en el marco del plan de saneamiento del Riachuelo por la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR).
Unos 420 efectivos de la Gendarmería Nacional y unos 580 uniformados de la policía bonaerense participaron del operativo que, según ACUMAR, se cumplimentó ‘sin inconvenientes y de forma pacífica‘.
El órgano de seguimiento del plan de saneamiento del Riachuelo aclaró que no se trató de ‘un desalojo, sino de un traslado, consensuado en su mayoría con los propios feriantes‘ de ese predio de la localidad de Ingeniero Budge, lindante al complejo ferial ‘La Salada‘.
ACUMAR precisó en un comunicado que los feriantes ‘aceptaron continuar con sus actividades en el predio donde ya funciona la feria ’Urkupiña, que forma parte del complejo La Salada, y que acordó con el municipio de Lomas de Zamora destinar un espacio para los puestos trasladados‘.
Personal municipal desmontó los puestos instalados en la calle y las estructuras construidas en forma precaria sobre el Riachuelo, y luego fueron trasladados con camiones contenedores hacia el predio de Urkupiña.
El operativo fue ordenado por el juez federal de Quilmes, Luis Armella, y tuvo como objetivo ‘liberar 1.970 metros, comprendidos entre las calles Isaac Newton y Antonio Machado‘, permitiendo así la liberación del ‘ciento por ciento‘ del camino de sirga en ese partido del conurbano bonaerense.
En tanto, el municipio de Lomas de Zamora dijo en otro comunicado que esta mañana se reinició ‘la erradicación, y reubicación en otro predio, de 10 mil puestos clandestinos de la feria ilegal ’La Saladita’‘. ‘Cada una de las personas que están trabajando ilegalmente en esta feria fueron, previamente, asistidas legal y socialmente‘, explicó el intendente lomense, Martín Insauralde, quien supervisó el operativo.
Tras finalizar el operativo, el jefe comunal recorrió el lugar junto al jefe de Gabinete nacional, Juan Manuel Abal Medina y el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Juan José Mussi.
La feria desalojada se encontraba en un espacio lindero con el Riachuelo, al cual había que acceder cruzando un viejo puente ferroviario muy peligroso y en mal estado, con barandas vencidas y agujeros en el suelo.
Una cooperativa que nuclea a puesteros denunció, por su parte, que el ‘traslado‘ de los puestos no hace más que beneficiar a ‘los grandes polos mafiosos‘ que, según advirtió, operan en La Salada.
‘Lo que se ha hecho acá es de una crueldad inusitada, una acción cinematográfica contra el sector más humilde de la zona sur del conurbano bonaerense.
Esto no ha sido un desalojo para regularizar La Salada ni para el medioambiente, ha sido para dejarle un negocio servido en bandeja a los grandes polos mafiosos de La Salada‘, dijo el abogado de la cooperativa, Juan Gravois.

