El exministro de Planificación Julio De Vido responsabilizó ayer a sus exsubordinados y a funcionarios provinciales y municipales por los contratos del plan de viviendas ‘Sueños Compartidos‘ y defendió a la jefa de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, quien se había negado a declarar en la causa que investiga un fraude con ese programa. ‘En estas contrataciones no participé en forma personal ni funcionalmente‘, dijo el exministro en el escrito de descargo que presentó en la indagatoria ante el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi, donde se negó a responder preguntas, y aseguró que ‘la actuación del Ministerio fue canalizada directamente por la Secretaría de Obras Públicas y la Subsecretaría de Vivienda‘.

El secretario de Obras Públicas era José López, detenido en junio cuando intentaba ocultar bolsos con casi 9 millones de dólares en un convento, y Abel Fatala era su segundo, mientras como titular de la Subsecretaría de Vivienda estaba Luis Bontempo, fallecido en 2012. En su escrito, aludió a la investigación como ‘una cuestión puntual de desvío o de una administración sospechada de fraude‘, que atribuyó a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender.