La temporada de cruceros comenzó ayer en la ciudad de Buenos Aires con el arribo al puerto porteño de la primera embarcación procedente de los EEUU que partirá hoy con destino a Ushuaia.

El buque "Fram", de bandera noruega, llegó al mediodía desde Norteamérica sin pasajeros, dando inicio a la temporada de cruceros que ingresarán al puerto de Buenos Aires como parte de distintos recorridos turísticos por las costas americanas a lo largo del Océano Atlántico y Pacífico.

La embarcación, de 114 metros de largo y 20 de ancho, partirá este domingo con turistas desde la terminal 3 "Benito Quinquela Martín" del puerto metropolitano a las 17.45 con destino a Ushuaia, en el extremo sur del país.

La temporada de cruceros, que incluye el arribo a Buenos Aires de 143 cruceros, un 20% más que la temporada anterior, finalizará el 2 de junio del año próximo. Ante la llegada de cada crucero al puerto porteño, la Prefectura realiza los operativos de seguridad porque es la autoridad de aplicación del Código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias.

El crucero a la Antártida debe contarse entre los más singulares paseos del mundo marítimo. Los barcos deben ser especiales para maniobrar entre témpanos y en mares bravíos, por lo que su lujo no es lo primero.

"Son barcos relativamente pequeños, con poco espacio en su interior", explicó a Télam el director general de Puertos de Ushuaia, Gustavo Robles.

En viaje a la Antártida estas embarcaciones hacen sentir a sus pasajeros, por momentos, abandonados por Lord Jim en plena tempestad, pero con la misma emoción al pisar la costa antártica, rodeada de hielo y volcanes del fin del mundo.

Los pasajeros bajan en algunas apacibles bahías, en paseos estrictamente regulados para buscar el mínimo perjuicio ecológico.