Más de 4.000 personas han cruzado desde el viernes pasado de Chile a Argentina a través del paso de Los Libertadores (Cristo Redentor), la principal vía de comunicación entre ambos países. La mayoría de ellos con el objetivo de asistir mañana al debut de su selección en la Copa América.

Según informó ayer el mayor de Carabineros Juan Nova, se espera que en total unas 20.000 personas crucen el paso hasta hoy, un día antes del partido que enfrentará a Chile y México en San Juan.

Nova indicó que los viajeros tardan entre ocho y doce horas para recorrer el trayecto entre la localidad chilena de Los Andes, a ochenta kilómetros de Santiago, y la ciudad argentina de Mendoza, emplazada al otro lado de la Cordillera de Los Andes.

Para subir a Caracoles hay unos seis kilómetros de cola, señalaba ayer la prensa mendocina. ‘La zona de Guardia Vieja se encuentra colapsada por la cantidad de camiones que esperan una contraorden para seguir circulando’, informaba la edición digital del diario Los Andes citando fuentes de la Asociación de Propietarios de Camiones (Aprocam).

‘Carabineros de Chile está dando indicaciones a los transportes de carga de ingresar a parqueaderos privados a la espera de que pasen micros y autos con simpatizantes de futbol’, asegura Aprocam en un comunicado.

Antes de encarar el partido contra México, los aficionados que viajen a Argentina tendrán que enfrentar otro obstáculo, el intenso frío que azota al país austral, con temperaturas que en el paso terrestre se han desplomado ayer hasta los quince grados bajo cero.

Debido a la acumulación de nieve, el paso estuvo cerrado durante el miércoles y el jueves, pero se pudo reabrir el viernes, cuando cruzaron a Argentina cerca de mil vehículos, a los que se sumó, hasta el mediodía de ayer, otro medio millar. El flujo supera con mucho la cifra de unos trescientos vehículos que viajan a Argentina en un día normal, de los cuales unos doscientos son camiones.