Tres días después de que explotaron los "cuadernos de las coimas", Cristina Kirchner se presentó en un acto público. Se trata de una aparición programada con anterioridad en un acto del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) en la localidad bonaerense de Cañuelas.

 

La expresidenta se mostró en esa localidad con el exsecretario general de la CGT, Hugo Moyano, el líder de SMATA, Ricardo Pignanelli, el jefe de los Canillitas, Omar Plaini, y la referente de los judiciales porteños, Vanesa Siley.

 

El caso

Nadie supo, hasta ahora, cómo reaccionó la expresidenta a la investigación que comenzó el periodista de La Nación, Diego Cabot, y que ahora continúa el juez federal Claudio Bonadio.

 

El exchofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno, anotó durante diez años que bolsos con dinero se movían entre la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y el departamento de Cristina en la esquina de Juncal y Uruguay. En total: U$S 160 millones.

 

El magistrado le solicitó al Senado autorización para allanar el despacho de la líder de Unidad Ciudadana (UC) en la cámara alta, el departamento del barrio porteño de la Recoleta, la casa de Río Gallegos y el lugar de "descanso" en El Calafate.

 

El juez Bonadio también citó para el lunes 13 de agosto a Cristina para que preste declaración indagatoria. Una vez terminado ese acto de defensa, solicitaría el desafuero de la ahora senadora en la cámara alta.