La presidenta Cristina Fernández participará hoy de la VII Cumbre de las Américas, a la que asistirá por primera vez Cuba, y tiene previsto hacer una protesta por la situación generada con Gran Bretaña por la militarización de las Islas Malvinas y las denuncias de espionaje. Aunque la Casa Rosada no difundió ninguna información sobre la actividad de Cristina y las posibles reuniones bilaterales que podría mantener en su breve estadía en Panamá, Brasil adelantó que su mandataria, Dilma Rousseff, se encontraría con Fernández de Kirchner en el hotel donde se aloja luego de la cena (madrugada argentina) con que el gobierno local agasajará a todas las delegaciones presentes. Ambas jefas de Estado, que no se ven desde la Cumbre del Mercosur en diciembre último en la ciudad argentina de Paraná, centrarán su conversación en la relación comercial entre los dos países afectada por sus respectivas crisis internas tanto políticas como económicas.
Esta Cumbre, en la que está presente Barack Obama, se realizará sólo días después que la subsecretaria para Asuntos Hemisféricos de EEUU, Roberta Jacobson, asegurar que la economía argentina está ‘en muy mala forma‘ y recibiera una contundente respuesta de parte del Palacio San Martín. En un adelanto de lo que será la ponencia argentina, el canciller Héctor Timerman, aseguró que manifestará el ‘rechazo total y absoluto‘ a la ‘injerencia de potencias extranjeras en los asuntos internos de nuestros países‘, en alusión al caso de espionaje que involucra al Reino Unido.
