La presidenta Cristina Fernández de Kirchner asistirá al Tedeum por el 25 de mayo en la Basílica de Nuestra Señora de Luján (Buenos Aires), la Patrona de la Argentina, y también a los festejos que se realizarán en la Plaza de Mayo para celebrar la década kirchnerista. Su presencia fue confirmada por fuentes oficiales, descartándose así la posibilidad de que Cristina asista al Tedeum de la catedral porteña, cuyo arzobispo fue hasta hace poco el actual papa Francisco.
El secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, indicó que la jefa de Estado se presentará en Luján “como hicimos el 25 de mayo de 2010 por el Bicentenario”, a la ceremonia que conducirá el arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes, Agustín Radrizzani.
En un acto realizado ayer en la Casa de Gobierno, Parrilli indicó además que ese día, desde las 16, se realizarán festejos en la Plaza de Mayo, del que también participará la Presidenta. Ante intendentes correntinos, instó a que “cada municipio tiene que venir con micros, camiones, lo que fuere” para participar de la fiesta patria.
Trascendió además que Cristina asistirá a la celebración en la basílica con una de las banderas que flameó en las Islas Malvinas y un pesebre donado por el Vaticano.
El Tedeum fue históricamente realizado en la catedral de Buenos Aires, desde el 25 de mayo de 1810 cuando la Primera Junta se dirigió hacia allí para realizar la primera acción de gracias de la historia nacional. Desde 2005, el entonces presidente Néstor Kirchner decidió trasladar la celebración religiosa a distintas ciudades del interior del país, decisión que fue continuada por su esposa, para evitar críticas del entonces arzobispo Jorge Bergoglio, actual papa Francisco.
El nuevo arzobispo porteño, Mario Aurelio Poli, había declarado que anhelaba que el Tedeum vuelva a su ámbito habitual desde 1810: la catedral de Buenos Aires. ‘Sepa la Presidenta que (ese templo) es su casa‘, dijo, y agregó: ‘Estamos cerca de las elecciones así que va a ser un 25 para rezar por la patria‘.
Néstor Kirchner estuvo por primera vez delante de Bergoglio el 25 de mayo de 2003, precisamente el día que tomó posesión del cargo y coincidió con el primado en la necesidad de ‘poner el hombro‘ dejando atrás ‘mezquindades e internismos‘. Un año después, el jefe de Estado se retiró contrariado de la catedral porque el arzobispo refirió a ‘componendas de poder‘ que absorben las instituciones.
En 2005, el Gobierno decidió llevarlo a Santiago del Estero para escuchar una homilía sin sobresaltos del obispo Juan Carlos Maccarone, considerado ‘amigo‘ de la Casa Rosada y quien tiempo después tuvo que renunciar al verse envuelto en un escándalo sexual. Kirchner regresó en 2006 al templo porteño y soportó más críticas a su forma de gobernar por parte de Bergoglio. Desde 2007, el gobierno kirchnerista llevó la celebración oficial al interior, incluyendo a Mendoza. Incluso en 2010, cuando la catedral porteña debía ser escenario natural para dar gracias por el Bicentenario patrio, la Presidenta resolvió hacerlo en Luján.
Cristina insistió en ir a Luján, movilizada -según sus allegados- por los festejos que el Papa armó en el Vaticano en honor a la Virgen. También influyó una ‘señal divina‘, tal como ella definió el hecho de obsequiarle en esa fecha una imagen de la Virgen de Luján al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Fuentes: Télam y DyN

