A primera hora de la mañana de este martes se conoció que Alberto Fernández sufrió una gastritis erosiva con sangrado y debió ser asistido en un hospital de Indonesia, donde se encuentra en medio de un viaje oficial. Luego se supo que el Presidente fue dado de alta y pudo continuar con su agenda. En ese contexto, según trascendió, Cristina Fernández se comunicó con el Mandatario para consultarle sobre su estado de salud.

El episodio provocó el acercamiento entre los máximos referentes de la coalición de gobierno que encabeza el Frente de Todos. Fue alrededor de las 10 de la mañana hora argentina (las 23 en Indonesia), que Cristina Kirchner llamó al teléfono personal de Fernández para preguntarle cómo se encontraba de salud y desearle una pronta recuperación.

La breve charla se produjo minutos después de que el Presidente ofreciera una rueda de prensa en la que dio detalles del percance que sufrió durante el día de hoy, en el marco de la Cumbre del G-20.

“Tuve esta mañana una descompensación producto de una gastritis erosiva, que generó un sangrado que generó una baja de la presión importante”, resumió Alberto Fernández, quien luego apuntó: “Para verificar exactamente el nivel de sangrado nos trasladamos a un hospital de Bali al solo efecto de hacer una endoscopía. Cuando terminamos eso, hicimos un ratito de tiempo para la reunión con Xi Jinping, donde definitivamente quería estar”.

“Les agradezco a todos por la preocupación, estoy bien, estoy trabajando bien”, finalizó el Mandatario para transmitir tranquilidad.

Fuente: Infobae