El acuerdo entre la Nación y las provincias por la restitución del 15 por ciento de coparticipación entró ayer en un terreno de intensas negociaciones. La administración macrista espera que la mayoría de los distritos ponga hoy la cucaracha en una cumbre en Córdoba, pero un nutrido grupo de gobernadores quiere hacer un agregado fundamental al documento para enterrar cualquier duda: contemplar expresamente que podrán reclamar la deuda histórica por la detracción de ese porcentaje. Entre los que lideran el planteo está Sergio Uñac, quien dijo que “no queremos dejar abierta una puerta para que se interprete que renunciamos a lo que nos corresponde”. Si los funcionarios nacionales acceden, habrá humo blanco y San Juan embolsará este año un extra de 500 millones de pesos.
La devolución del 15 por ciento es el principal motivo de fricción entre la gestión macrista y los gobernadores, que en su mayoría son peronistas. El descuento lo empezó a hacer el menemismo en 1992 para financiar el sistema previsional, pero la Corte Suprema de Justicia lo declaró inconstitucional el año pasado y ahora, el Gobierno nacional se debe hacer cargo de la herencia y restituir el porcentaje a las provincias. Ante la imposibilidad de hacerlo de una sola vez, armó un convenio que ya suscribieron Neuquén, Chubut, Jujuy y Tucumán.
El documento dice que reintegrará un 3 por ciento por año entre 2016 y 2020 (eso completa un 15 por ciento) y que cada provincia podrá acceder a créditos de la Anses equivalentes a un 6 por ciento, es decir el doble. Pero eso solo no deja tranquilos a los gobernadores, que buscan evitar confusiones y poder seguir adelante con los reclamos administrativos o judiciales por la deuda que se acumuló en más de 20 años.
Los ministros de Hacienda de 10 provincias de sello peronista se reunieron en Capital Federal y por instrucción de los líderes territoriales, elevaron un pedido al Ministerio del Interior para que en el convenio se incorpore un artículo que no dé por decaído ningún derecho y anoche esperaban la respuesta. Incluso, a la solicitud adhirieron Mendoza, Río Negro y Corrientes, gobernadas por socios del macrismo.
“Queremos que quede claro que no renunciamos a la deuda”, aseguró Uñac desde la capital del país, sin dar por sentado que él y sus colegas pondrán la cucaracha en el encuentro mediterráneo de hoy. San Juan, como otras jurisdicciones, ya inició la demanda por la detracción que le vienen practicando desde 1992 y no descarta hacerlo por las deducciones parciales que se hagan hasta 2020.
Al sanjuanino no le seducen los números del convenio, sobre todo porque quería que el primer año se devuelva, al menos, un 6 por ciento. De todas maneras, sus declaraciones sobre la devolución paulatina dan cuenta de su voluntad de firmar. “El acuerdo es el posible en función del estado de las cuentas públicas nacionales, nosotros vamos a actuar con el conjunto de las provincias”, sostuvo, al tiempo que insistió en no dejar ningún cabo suelto.
El 3 por ciento sería retroactivo a enero y casi todas las gestiones provinciales, acuciadas por los desarreglos financieros, lo necesitan para tener más margen de maniobra. San Juan tiene sus cuentas equilibradas, pero le significaría un jugoso adicional de 500 millones este año y créditos por un total de 1.000 millones.

