El contador de historias de la música popular, el argentino Facundo Cabral, fue asesinado a balazos en Guatemala durante un atentado cuando viajaba junto a un empresario del espectáculo de origen nicaragüense contra quien, según las primeras pericias, iba dirigido el ataque. Aparentemente se trató de un ajuste de cuentas.
En ese sentido, el Gobierno de Guatemala anunció, horas después del crimen, que, de acuerdo a la evidencia analizada, las balas que recibió el cantante y que provocaron su muerte no eran para él y que estaban dirigidas al empresario Henry Fariña, quien lo llevaba al aeropuerto y quedó gravemente herido tras el ataque.
‘Sabemos que Facundo Cabral iba a abordar el bus del hotel donde se hospedaba para ir al aeropuerto, pero anoche se encontró con el señor Fariña y él le ofreció llevarlo‘, dijo el ministro de Gobierno de Guatemala, Carlos Menocal, en una conferencia de prensa.
Las declaraciones del ministro se basan en los análisis de la ubicación de los orificios de bala en el vidrio delantero de la camioneta Land Rover color blanco donde viajaban ambas víctimas.
Cabral había salido de un hotel en la zona oeste de Ciudad de Guatemala, tras un concierto y se dirigía al aeropuerto internacional de La Aurora. El hecho ocurrió a alrededor de las 5.20 (hora local) -las 8.20 de Argentina- y tuvo lugar en las inmediaciones del llamado Bulevard Liberación, una concurrida vía que conecta con el aeropuerto, pero que a la hora del ataque estaba prácticamente vacía.
La primera hipótesis del atentado comenta que al parecer tres coches se le tiraron encima al vehículo en el que iba Cabral, le bloquearon el paso y lo atacaron a balazos.
El músico, de 74 años, viajaba en el asiento del copiloto y era escoltado por guardaespaldas en otro vehículo, que también fue blanco del ataque. Según un portavoz del Ministerio del Interior de Guatemala murió en el acto a raíz de los múltiples disparos.
La policía que acudió al lugar del atentado comprobó que la camioneta en la que se trasladaba Cabral recibió más de 20 proyectiles de armas automáticas de largo y mediano calibre.
Medios locales que citan a testigos presenciales del ataque aseguran que los sicarios iban en dos vehículos de modelo reciente, y que los integrantes del equipo de seguridad del cantante se enfrentaron a tiros con estos cuando intentaban detenerlos.
Tras el ataque, el cuerpo del argentino quedó rígido en el asiento del acompañante hasta que fue llevado adentro de la estación de bomberos a donde el conductor del vehículo atacado se dirigió en busca de auxilio. Allí, el cuerpo de Cabral permaneció tirado en el piso por unas horas y el lugar rápidamente se convirtió en un santuario al que peregrinaron cientos de guatemaltecos, aún no salían de su asombro por el asesinato.
A raíz de la conmoción que provocó el crimen en toda Latinoamérica, el presidente de Guatemala, Alvaro Colom, se comunicó con la presidenta Cristina Fernández. ‘Estamos profundamente consternados. Indignados por lo sucedido‘, indicó Colom que designó un equipo especial para investigar el caso.

