El Tribunal Oral Federal 1 redujo ayer de cuatro a tres años de prisión condicional la pena aplicada a la exministra de Economía, Felisa Miceli, por el hallazgo de una bolsa con dinero en su despacho, con lo cual no irá a prisión pero tampoco podrá ocupar un cargo público por seis años.
El nuevo fallo cumple la orden dada en septiembre del año pasado por la Cámara Federal de Casación, que ya había convalidado la condena anterior del Tribunal Oral Federal 2 pero le ordenó que otros jueces modifiquen ‘el cuantum punitivo’ por considerarlo excesivo.
Miceli había sido condenada en diciembre de 2012 por los delitos de ‘encubrimiento en la receptación de un objeto proveniente de un delito’ y posterior destrucción de documento público, cuando dijo haber perdido el acta de la inspección durante la cual se encontró el dinero en el baño de su despacho.
En junio del 2007, durante un control de rutina de los bomberos al despacho de Miceli, en el baño se encontró una bolsa en cuyo interior había un paquete termosellado con 100.000 pesos y 31.670 dólares. En todo momento, y aun durante el juicio, Miceli aseguró que ese dinero se lo había prestado un hermano para la compra de un departamento pero que la operación no se había concretado, por lo cual había llevado el dinero a su despacho. Para la Justicia Miceli no pudo justificar el origen de ese dinero y encima después ocultó el acta original de bomberos.
La acusación del fiscal Guillermo Marijuan, que la llevó a juicio, fue por encubrimiento ya que no pudo probar que el dinero correspondiese a una coima pero sí que provenía de una operación irregular en una financiera que fue fácilmente identificada a partir del número de lote de los billetes entregado por el Banco Central. El veredicto de ayer, que permitirá que la exfuncionaria continúe en libertad, fue resuelto por los jueces Oscar Amirante, Pablo Laufer y Adrián Grunberg, del TOF1.
Al pronunciar ayer por la mañana sus últimas palabras antes del fallo, Felisa Miceli dijo entre sollozos estar ‘arrepentida‘ del hecho y pidió formalmente no ser enviada a la cárcel ‘no porque tenga miedo sino porque sería una tremenda injusticia que yo vaya presa’.
También recordó que cuando trascendió el hallazgo del dinero, no negó el hecho, se puso a disposición de la justicia y renunció cuando se pidió su indagatoria ‘porque los funcionarios públicos no pueden trabajar ni hacer su labor bajo la sospecha’.
Miceli había sido condenada en diciembre de 2012 por el TOF2 a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo, por lo que debía ir a la cárcel, y a ocho años de inhabilitación para ejercer cargos públicos por los delitos de encubrimiento agravado y sustracción de documento público. Pero el TOF1 la condenó ayer a tres años de prisión en suspenso, a seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y ordenaron el decomiso de los 100 mil pesos hallados en el baño una vez que la condena quede firme. No irá a la cárcel ya que la sentencia tiene el carácter de ‘en suspenso‘, figura por la cual las condenas de hasta tres años de prisión no son de cumplimiento efectivo. ‘Ya aprendí la lección‘, dijo Miceli llorando y muy nerviosa. Antes, su defensa consideró que ‘no puede ponerse una pena de efectivo cumplimiento a una persona que se encuentra plenamente integrada a la sociedad, que encontró su adaptación al medio. Nada ha sucedido posterior al hecho que justifique una medida de prisión‘. Télam, DyN y Efe

