Tucumán, 24 de julio.- Naira es una beba que nació el lunes en una clínica privada de Famaillá, en Tucumán. Todo parecía transcurrir con normalidad, hasta que salió de la sala de controles envuelta en mantas. Allí sus se dieron cuenta que las manos presentaban quemaduras.

"Cuando le entregan la bebé a mi suegra ella ve que las manos estaban rojas e hinchadas con ampollas. Cuando pregunta, al principio nadie quería decirle nada, pero después se enteró que había sido por el caloventor que estaba en la misma camilla en donde la habían cambiado, en la sala que está al lado del quirófano", explicó Carla López, mamá de Naira.

Durante el mes de abril, en San Juan se vivió una situación similar. Liam Valentino nació en la Clínica Mayor y sus familiares denunciaron que fue quemado en la incubadora, motivo por el que tuvieron que amputarle cuatro dedos.