El fiscal de instrucción penal José María Campagnoli, suspendido en el cargo, comenzó a afrontar ayer el juicio político en su contra por presunto mal desempeño en sus funciones, en una causa relacionada con el empresario kirchnerista Lázaro Báez. Le reprochan “haber cambiado el objeto procesal de una causa” relacionada con el financista Federico Elaskar, “abuso de autoridad” y una “actitud desafiante frente alas instituciones”.