Jorge Chueco, el abogado vinculado al empresario kirchnerista Lázaro Báez e imputado en la causa de la llamada ‘ruta del dinero K’, negó ayer haber realizado maniobras de lavado de dinero, pero se negó a contestar preguntas ante el juez federal Sebastián Casanello.

Luego de los estudios médicos que le hicieron el jueves y confirmaron su buen estado de salud, Chueco fue trasladado antes del mediodía de ayer desde el edificio ‘Centinela’ de la Gendarmería a los tribunales de Comodoro Py 2002, a bordo de un furgón de la fuerza de seguridad, con chaleco antibalas, casco y rodeado por efectivos armados y con escudos.

Según su defensa, en la indagatoria Chueco ‘lamentó no haber podido quitarse la vida mientras estuvo desaparecido’ (en rigor, huyó a Misiones y luego a Paraguay) y aseguró que ‘no había incurrido en los delitos que se lo acusa’, dijeron fuentes judiciales. Sin embargo, por consejo de sus abogados Chueco aclaró que no iba a contestar preguntas y prometió ampliar su indagatoria más adelante, cuando sus defensores conozcan en detalle toda la causa.

Uno de los abogados, Ezequiel Altinier, dijo que por ahora ‘no va a pedir la excarcelación de Chueco’, mientras seguirá preso hasta que el juez resuelva su situación.

A Chueco se lo acusa de haber endosado cheques que fueron depositados en Austral Construcciones SA, mientras que hizo viajes a Europa junto a Martín Báez, hijo de Lázaro Báez, ya procesado por lavado de dinero.

Chueco es considerado pieza clave en la causa por su trabajo en Austral Construcciones y en la compra de la financiera SGI a manos de Helvetic Service Group, de la que era apoderado. Chueco desapareció la semana pasada y apareció el martes último, cuando fue arrestado en la ciudad de Encarnación, Paraguay, cuando tuvo problemas en el hotel donde se registraba.

Para esa altura, el juez Casanello ya había ordenado su captura nacional e internacional para indagarlo en el marco de los procesamientos dictados el lunes en la causa por lavado. En esa resolución Casanello aseguró que ‘existen sospechas concretas de que entre el 14 de diciembre de 2012 y el 8 de abril de 2013, a través de una posible maniobra de auto-venta o autocompra de títulos de deuda pública por parte de Helvetic Services Group SA, se reingresó al país unos 33 millones de dólares que habrían sido insertados en el mercado local a partir de su depósito en una cuenta bancaria de Austral Construcciones SA en el Banco de la Nación Argentina, a través de 9 cheques por un total de $208.840.876, endosados por Jorge Chueco -como apoderado de Helvetic- y depositados por Eduardo Larrea y Claudio Bustos en nombre de Austral’.

Chueco quedó preso en la cárcel de Ezeiza, donde ya están alojados Báez y el contador Daniel Pérez Gadín.