La jueza de instrucción Fabiana Palmaghini ordenó ayer identificar cuáles fueron los teléfonos fijos y móviles que utilizó la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner durante los días previos y posteriores a la muerte del fiscal especial de la causa AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), Alberto Nisman.
La magistrada dispuso también que la medida alcance a otros dirigentes ligados al kirchnerismo como el exjefe de Gabinete Aníbal Fernández, a funcionarios del área de inteligencia y a aquellos que habían sido denunciados por Nisman, como el exjuez Héctor Yrimia.Tras determinar con qué teléfonos se comunicaban los investigados, Palmaghini podría solicitar un informe de entrecruzamiento de llamadas, algo que hace tiempo viene solicitando el abogado de la madre de Nisman, Pablo Lanusse, según informaron fuentes judiciales.
Los pedidos de la magistrada están enmarcados en la causa en la que se investiga la muerte de Nisman quien el 18 de enero de 2015 fue encontrado en el baño del departamento que ocupaba en una lujosa torre de Puerto Madero con un balazo en la cabeza.
La causa sigue caratulada como ‘muerte dudosa‘ y tiene como único imputado al presunto asistente informático de Nisman, Diego Lagomarsino, dueño del arma de la cual saló el balazo mortal. Sin pruebas que hubieran generado que alguno de los fiscales dictaminara por la hipótesis del homicidio que plantean las querellas, continúan latentes las posibilidades de que se hubiera tratado de un suicidio o de un suicidio inducido.
En concreto, la medida ordenada por Palmaghini abarca a la expresidenta, al exjefe de Gabinete, al excanciller Héctor Timerman; al exsecretario general de la Presidencia y extitular de la AFI, Oscar Parrilli; a los diputados Andrés Larroque y José Ottavis; al exjefe del Ejército César Milani y al dirigente social Luis D’Elía.
