Finalmente, Patricia Bullrich no será candidata en las próximas elecciones. Como parte de un acuerdo político con Horacio Rodríguez Larreta, la presidenta del PRO aceptó que María Eugenia Vidal sea la primera postulante a diputada del distrito y desistió de competir con ella en las PASO del 12 de septiembre.

“Apuesto al 2023″, dijo Bullrich en una carta difundida esta tarde, en la que afirmó: “La elección parlamentaria nos pone frente al desafío de no permitir que nuestra Constitución sea letra muerta. Para lograr este propósito voy a declinar la posibilidad de ser candidata en los próximos comicios. Estoy segura de que para esa elección no soy imprescindible ya que contamos con excelentes candidatos en todo el país. Igualmente segura de que la mía debe ser otra tarea: la de colaborar desde la conducción de mi partido en la construcción del futuro y no disputando un cargo en la Legislatura”, afimó.

La decisión fue adoptada por Bullrich luego de una reunión con el jefe de Gobierno, el miércoles pasado, y de otra que mantuvieron sus principales operadores que se hizo al día siguiente: allí se pusieron de acuerdo en la inclusión de dos candidatos de la ex ministra de Seguridad en la lista de Juntos por el Cambio de la Ciudad para diputado nacional y tres en la de legislador porteño, aunque también pidió puestos de diputados en la Provincia de Buenos Aires. Según lo conversado, la presidenta del PRO será también la encargada de cerrar las nóminas de candidatos en todas las provincias.

La dirigente convocó a su mesa chica de colaboradores para un Zoom que se realizó el viernes a última hora para analizar las alternativas del acuerdo y sus implicancias, luego de casi dos días en los cuales las negociaciones parecieron fracasar porque desde el gobierno porteño filtraron la información a un diario sin el consentimiento de Bullrich mientras ella tenía previsto anunciar este sábado su decisión de bajarse de la candidatura.

El malestar por el anticipo inconsulto de la información fue tanto que Bullrich dio indicios en la tarde de este viernes de que no se iba a bajar de la candidatura. “No renuncio a acompañar a cada argentino para que cumpla sus sueños”, publicó la presidenta del PRO en las redes sociales.

Por su parte, dirigentes bonaerenses de Juntos por el Cambio daban por seguro que Jorge Macri, intendente de Vicente López, resolvería también en las próximas horas aceptar la postulación de Diego Santilli en Provincia, aunque allegados al jefe comunal, que se resiste al desembarco de un porteño en Provincia, aseguraron que avanza con una lista propia del PRO en las primarias y mantiene conversaciones con la UCR provincial.

 

Después de la confirmación de la candidatura del neurocientífico radical Facundo Manes, Elisa Carrió, que viene protestando por la distribución de poder en Juntos por el Cambio, y que se había mostrado dispuesta a competir en la Provincia de Buenos Aires “para unir a todos”, se bajó definitivamente de la postulación bonaerense. Aludió como motivo principal la pre-nominación frente a las PASO del referente de la UCR.

“Habiéndose confirmado la candidatura de Facundo Manes, mi participación como candidata en la provincia de Buenos Aires carece de sentido histórico y mi sacrificio resultaría inútil. Sólo lo hacía por la Unidad de los argentinos y Juntos por el Cambio”, dijo la titular de la Coalición Cívica en comunicado el sábado por la tarde. Carrió venía adelantando que no veía con buenos ojos una postulación de Manes, a quien considera demasiado lejano al Pro.

“Habiendo fracasado en el intento de Unidad, renuncio a cualquier candidatura. La Argentina no puede partirse y Juntos por el Cambio no puede convertirse en una guerra de posiciones políticas. Nacimos de una estrategia que se selló en forma personal con Mauricio Macri y luego en la Convención de Gualeguaychú con toda la UCR. Quiera Dios, que la Argentina no se parta y se fragmente”, lanzó.

La titular de la Coalición Cívica está aislada en su casa de Exaltación de la Cruz desde el comienzo de la pandemia, pero en los últimos meses mantuvo una agitada actividad política, con reuniones secretas y otras que hizo públicas, y que tomaron la forma de mensajes hacia el interior del espacio que co-fundó en 2015.

Recientemente Carrió había dicho que su partido “y los radicales” se sentían “destratados” en la disputa entre los espacios del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el expresidente Mauricio Macri, por las cabezas de las listas de candidatos en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Ese mensaje se leyó como un último aviso sobre las negociaciones por las boletas, en plena ebullición por las internas al interior -y entre- el Pro y la UCR.