Buenos Aires, 17 de abril.- Familiares, amigos, vecinos y
compañeros de trabajo de Daniel Capristo, asesinado por un menor en Valentín Alsina, marcharon hoy hacia el Obelisco, donde exigieron una Ley Penal Juvenil y el hijo de la víctima propuso juntar un millón de firmas para lograr ese objetivo, ya que, alertó, si la situación no cambia "nos van a matar a todos".

"Uno no quisiera estar en este lugar, no se lo deseo a nadie.
Así como mataron a mi viejo no quiero que maten a nadie más.

Pido la colaboración de todos para poder llegar a hacer algo,
juntar un millón de firmas por la Ley Penal Juvenil", instó Facundo
Capristo, hijo de la víctima.

"El que mata tiene que pagar y listo", señaló el joven, quien
reclamó "justicia y seguridad para todos", y a la vez alertó que
si la situación continúa como hasta ahora "nos van a matar a
todos".

La marcha, organizada por los familiares de la víctima, partió
a las 17 desde la calle Pienovi al 100, en Avellaneda, donde se
encuentra la empresa privada de correos Andreani, en la que
trabajaba como chofer Capristo, cuyos compañeros se dirigieron en una caravana con 30 camiones de la firma hasta el Obelisco.

Los manifestantes portaron un cartel con la leyenda "Justicia
para Daniel" y pancartas con frases como "Basta de asesinatos, por un país más seguro", "Todos somos víctimas" y "Sensación de
inseguridad", entre signos de interrogación. Incluso, había algunos que pedían "control de natalidad".

Entre los numerosos manifestantes estuvieron las integrantes
de las Madres del Dolor Viviam Perrone e Isabel Yaconis y entre las adhesiones figuró la de la organización no gubernamental Mejor
Seguridad, liderada por Constanza Guglielmi, la misma entidad que
organizó la marcha contra la inseguridad del 19 de marzo pasado en la Plaza de Mayo con fuertes críticas al gobierno.

Los restos de Capristo, de 45 años, fueron inhumados esta
mañana en el cementerio municipal de Lanús, en medio de profundas muestras de dolor e indignación, oportunidad en la que su hijo Facundo exhortó a acompañarlo a la convocatoria de esta tarde en 9 de Julio y Corrientes.

El cuerpo del hombre fue depositado en una bóveda familiar al
cabo de un oficio religioso. Los restos habían sido velados en una
casa de sepelios de Valentín Alsina.

Capristo, padre de tres hijos de 27, 24 y 5 años, fue
asesinado en la noche del miércoles frente a dos de sus hijos por un adolescente de 14 años durante un intento de robo en la puerta de su casa de la calle Florida al 500 de Valentín Alsina, en el partido de Lanús.

El crimen reinstaló la polémica en torno a la baja de la edad
de imputabilidad de los menores que cometen delitos y generó que
el Gobierno impulsara la presentación de un proyecto en ese sentido en el Parlamento.

El hecho se inició cuando Facundo llegaba en auto con su novia
y su hermano menor a la casa de la familia y fue interceptado por
dos jóvenes con intenciones de robo.

Los tres bajaron del auto y a uno de los asaltantes se le
habría escapado un disparo, por lo que el padre salió de la casa y
recibió nueve balazos.

Según indicaron fuentes la causa, el hombre habría salido con
un arma, dato que no fue confirmado ni negado por los parientes.
Capristo, cuya esposa sería prima del interventor del Comité
de Radiodifusión (COMFER), resultó gravemente herido y fue llevado al hospital Evita de Lanús, donde falleció.

Tras el episodio, vecinos de la víctima atraparon al presunto
autor, un adolescente de 14 años, quien había sido detenido en al
menos dos oportunidades desde 2007 por robo y portación de arma de fuego, pero fue liberado por ser menor.

El crimen de Capristo generó una violenta reacción de los
vecinos, que golpearon al fiscal Penal Juvenil de Lomas de Zamora, Enrique Lázzari, cuando fue al lugar a detener el acusado, hecho por el cual debió ser internado en una clínica y operado en una mano.