Por segunda noche consecutiva, los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires sufrieron los embates de la lluvia con el agravante de las secuelas del día anterior que hicieron colapsar el servicio de subte, cortes de luz, inundaciones y cortes de energía.
Anoche las líneas D y H de subte dejaron de funcionar como consecuencia de la intensa lluvia, aunque el impacto fue mucho menor al del temporal del miércoles, sólo hubo anegaciones, en forma parcial, en algunas calles y avenidas de la ciudad y el conurbano bonaerense.
Ayer, hasta el mediodía 30 semáforos permanecieron fuera de servicio y varios barrios sin energía. Pero lo peor del día después del temporal que azotó la Ciudad de Buenos Aires la noche del miércoles, era intentar poner orden en casas y comercios.
Con trapos de piso, lavandina y secadores, vecinos y comerciantes del barrio porteño de Belgrano, uno de los más afectados por la tormenta e inundación comenzaron bien temprano por la mañana las tareas de limpieza y remoción de muebles y estanterías en medio de una resignación generalizada, ya que afirman que el fenómeno se repite con cada tormenta fuerte que afecta a la ciudad.
Nancy, de 32 años, empleada de un maxikiosko dijo a Télam que ‘en cuestión de 20 minutos el agua subió y enseguida nos llegó hasta la cintura‘. ‘Hubo que cortar la luz y desenchufar las heladeras, pudimos levantar algo de mercadería, pero mucha de ella se perdió‘, agregó. Otra nota destacada en el barrio de Belgrano fue la caída de un árbol -un gomero de grandes dimensiones- sobre 5 automóviles. Destruyó uno, pero afortunadamente, no hubo víctimas personales.

