Buenos Aires, 3 de septiembre.- Los investigadores de la policía bonaerense continúan ampliando el espectro de búsqueda para hallar donde estuvo secuestrada Candela Sol Rodríguez y así dar con los responsables del brutal crimen de la niña de 11 años.
Una muestra de pelo que fue hallada en una vivienda de Villa Tesei, partido de Hurlingham, pdría develar el lugar donde la Dirección de Policía Científica cree que permaneció cautiva la víctima.
La casa donde fue hallado el cabello se trata de una construcción de tipo PH, ubicada al fondo de otra propiedad que da a la calle Charrúas 1081 de Villa Tesei. Los investigadores llegaron a ella a través del testimonio -bajo identidad reservada- de dos vecinos del barrio Luna, donde vive la familia de Candela.
Este inmueble está ubicado a unas 30 cuadras del hogar de la familia de la víctima, y muy próximo al lugar donde fue arrojado el cuerpo de la menor. Inmediatamente, la policía mandó a realizar el examen genético de ADN, que estaría listo en cuatro días.
Anteriormente, los investigadores habían sospechado de otra vivienda que estaba deshabitada y que el domingo comenzó a ser pintada y refaccionada por varios hombres. Tras reforzar la investigación, esa pista quedó descartada, dado que se presentó la propietaria de dicha casa, una mujer llamada Zaida Cabrera, negó tener vinculación con el crimen y aclaró que mandó a pintarla porque tenía pensado alquilarla.
"La Policía nos está usando de perejiles" para tapar sus propios errores, afirmó Cabrera a los medios de prensa.
En las últimas horas se supo que desde el gobierno nacional se afirmó que la investigación para esclarecer el asesinato apunta a una organización delictiva con la que están relacionados algunos integrantes del entorno familiar de la víctima.
Según los datos arrojados por la autopsia del cuerpo de Candela, los investigadores afirmaron que la niña fue muy bien cuidada durante los siete días que permaneció cautiva antes de ser asfixiada.
"El estado de nutrición, hidratación de la niña y la falta de signos de ataduras hacen pensar que los días previos a la muerte pudo moverse normalmente dentro del perímetro en el que estaba encerrada, que no se sabe cuál es", afirmó ayer por la tarde el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate
