El líder de la CGT oficialista, el metalúrgico Antonio Caló, afirmó ayer que si el Gobierno no le da respuesta a los reclamos gremiales, la central obrera ‘actuará en consecuencia‘, y advirtió que ‘la cancha está embarrada y hay que jugar con los tapones altos‘.
Caló detalló que tras la reunión que mantuvo el lunes con los representantes del Ejecutivo nacional para formalizar el pedido de suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, pidió diez días para darle una respuesta a los reclamos sindicales.
‘Les dimos los diez días y vamos a ver después qué nos contestan. Las circunstancias están así. La cancha está embarrada y hay que jugar con los tapones altos‘, sentenció el sindicalista. En diálogo con radio América, el gremialista adelantó que luego de que el Ejecutivo nacional ‘conteste por afirmativo o por negativo‘ a los reclamos de la CGT oficialista, realizarán ‘una reunión del Consejo Directivo‘ y actuarán ‘en consecuencia‘.
Al respecto, aseguró que después de la última reunión que mantuvo con los dirigentes de los gremios que nuclea esa central ‘ningún sindicato habló de hacer un paro o una movilización de forma individual‘.
‘Los compañeros estaban más preocupados por las suspensiones y la falta de trabajo. Lo más triste que hay es cuando un laburante llega a su casa y le dice a su familia que lo despidieron‘, indicó Caló. ‘Los verdaderos dirigentes son los que cuando el barco se hunde, se ponen al frente del timón‘, afirmó
