Buenos Aires, 12 de agosto.-El Tribunal Oral Federal de San Martín condenó a Santiago Omar Riveros a prisión perpetua de cumplimiento efectivo en el servicio penitenciario federal por los delitos de homicidio agravado seguido de muerte y tormentos en perjuicio de Floreal Avellaneda.

Su jefe de inteligencia Fernando Werplatzen fue condenado a 25 años de prisión, también en cárcel común y al general Osvaldo García a 18 años. A su vez a los oficiales Raúl Jarcich y Cesar Fragni a 8 años de prisión y al comisario Alberto Aneto a 14 años de prisión, todos de cumplimiento efectivo en cárcel común en el penal de Marcos Paz.

La sentencia de 360 páginas aproximadamente, en su parte inicial, desestimó todos los pedidos de la defensa referidos a la prescripción de la causa, a la cosa juzgada, al apartamiento del juez natural y a los argumentos referidos al indulto.

El Tribunal Oral Federal Número 1 de San Martín, donde se realizó el juicio, está integrado por Lucila Larrandart, Martha Milioc y Héctor Sagretti.

El tribunal dio por acreditado que tras el secuestro, tanto Floreal Avellaneda como su madre, Iris Pereyra, sobreviviente y querellante, fueron llevados por un grupo de tareas a la comisaría de Villa Martelli.

Ambos fueron llevados el 15 de mayo de 1976 del domicilio particular, donde el grupo de tareas había ido a buscar a su padre homónimo, y fueron trasladados a la comisaría de Villa Martelli donde fueron torturados.

De esa manera, el tribunal también desestimó los argumentos de la defensa respecto a que habían sido trasladados a Munro. La comisaría de Villa Martelli, entonces era una comisaría bajo control del Ejército y de oficiales de Infantería y se encontraba en la llamada "Area 450", de Vicente López.

También se constató que en esa comisaría actuó el principal, Alberto Aneto, uno de los imputados en la causa. Los magistrados también aprobaron los testimonios que dieron cuenta de que el joven Floreal Avellaneda y su madre fueron trasladados desde allí al centro clandestino de detención llamado "El campito" o "Los Tordos", en Campo de Mayo, donde funcionaba el campo de tiro de la Ecuela de Infantería.

Veinte días después de permanecer en cautiverio, Iris Pereyra -hoy querellante en la causa junto a su marido, Floreal Avellaneda- fue "blanqueada" y trasladada al penal de Olmos, donde permaneció dos años a disposición del PEN (Poder Ejecutivo Nacional).

En su sentencia, el juzgado dio también por acreditado que Floreal Avellaneda fue arrojado al Río de La Plata desde un avión que salió de Campo de Mayo y consideró "inaceptable" el planteo de la defensa en el sentido de que hubiera sido producto de un accidente.

En agosto del `76 el cuerpo de Floreal Avellaneda fue encontrado empalado en la costas del Río de La Plata, en la ciudad uruguaya de Colonia de Sacramento, junto a un grupo de cadáveres y reconocido poco después a raíz de un pedido de identificación de la justicia argentina a la uruguaya.