Cerca de 1,5 millones de toneladas de alimentos aptos para el consumo terminan en el canasto de la basura cada año en Argentina, según un cálculo difundido por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación en la Segunda Cumbre de Alimentos que se celebró en Buenos Aires.

Los cereales, las hortalizas, los lácteos y la carne encabezan la lista de productos desperdiciados por los argentinos, de acuerdo al informe elaborado por el equipo de Nutrición y Educación alimentaria del ministerio.

De media, cada argentino despilfarra unos 38 kilogramos de comida al año, en especial por mala organización a la hora de comprar, por no consumir los alimentos antes de su fecha de caducidad y por “cuestiones estéticas”, como descartar frutas y verduras que no lucen en perfecto estado.

“Esto es especialmente preocupante porque en el país no llegamos a consumir apenas 200 gramos de frutas y verduras por día de los 400 gramos recomendados”, dijo la directora de la carrera de Nutrición de la Universidad Maimónides, Marcela Leal, a los asistentes a la cumbre. “Ambos alimentos son una fuente muy importante de vitaminas y minerales que no obtenemos de otras fuentes”, continuó Leal, según declaraciones reproducidas por el diario La Nación.

La cifra de desperdicio alimentario en Argentina supera el promedio estimado en 2011 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para América Latina, de 25 kilos anuales per cápita, pero queda lejos de los 115 kilogramos anuales en Estados Unidos.

El ministerio argentino recomienda planificar las comidas, almacenar correctamente y prestar atención a las fechas de vencimiento, entre otros consejos para reducir el desperdicio alimentario. Además, proponen como “último destino para los restos de frutas, verduras u otros residuos de origen animal” convertirlos en abono para las plantas a través de un método de compostaje casero.

“El despilfarro de alimentos contribuye a la expansión agrícola hacia zonas silvestres y al aumento de la pesca, que sobreexplota indebidamente los hábitats forestales y marítimos y se traduce en la pérdida de especies”, advirtió Ricardo Rodríguez, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina.

38 kilos de alimentos (la cantidad anual que despilfarra cada argentino) es una cantidad de comida que le serviría a una persona para alimentarse durante 15 días, aproximadamente. Así lo afirmó a DIARIO DE CUYO la licenciada en Nutrición, Alejandra Picco, agregando que “una persona a diario necesita consumir dos kilos y medio, aproximadamente”.

“En función de que se requiere una caloría por gramo, entonces para cumplir con las cuatro comidas diarias uno debe ingerir entre dos kilos y dos kilos y medio de alimentos sólidos. Siempre hay que tener en cuenta que lo recomendable para una persona es consumir unas 2 mil calorías por día”.

Según estimaciones, en la ciudad de Buenos Aires se tiran aproximadamente entre 200 y 250 toneladas de alimentos que podrían ser reutilizados por día, que representan a 550.000 raciones de comida. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), esta cifra asciende a 670 toneladas por día, lo que podría utilizarse para generar 1.675.000 platos de comida.